Nicholas Barker toca la batería en esta banda nacional. Vale, ahora que ya he captado tu atención, sigue leyendo, porque lo de los gallegos Obskkvlt puede reventarte si gustas de sonidos extremos, cortantes y futuristas de los 90. Piensa en Meshuggah, Fear Factory, Behemoth o Dimmu Borgir, pero elevándolo hacia un nuevo nivel de trascendencia, oscurantismo y profundidad.

Resulta tremendo el trabajazo que Hrodiriks y Athal-Berath, guitarra y voz de Obskkvlt, además de mentes pensantes tras su concepto, composición, arte y sonido, han realizado hasta el día en que Blackarhats ha salido a la luz con la ayuda de Nooirax Producciones. Con un mix de Daniel Bergstrand y un master de Lawrence Mackrory, no sería justo otorgarles todo el mérito a estos dos reputados ingenieros, pues antes de partir para Suecia, este puñetazo sónico ya había sido ideado a conciencia por nuestros dos interlocutores. Además, su ópera prima ha contado con Unæker al bajo y lo más llamativo, un Nick Barker tras los tambores que nos muele a palos con la misma facilidad con la que lo ha hecho a lo largo de estas tres últimas décadas.

Su álbum de debut nos recuerda a muchas cosas pero a ninguna en concreto, y es que, el que ha crecido en los 90, raramente puede ocultarlo, aunque sí expandir todas esas influencias. A través de una producción arrolladora, que tira de espaldas, donde parece que el músculo se lo lleve todo por delante, Obskkvlt también inician una exploración mística y espiritual para acceder a ese saber oculto que sostiene nuestras existencias. Y por supuesto, eso conlleva el transitar por sendas sombrías, a veces prohibidas, pues todo lo que implica liberación choca frontalmente con toda esa superficialidad que nos han intentado inculcar desde niños.

Desde luego, si nos quieren sumisos, Obskkvlt y su metal extremo van a encargarse de derretir esas cadenas hasta que alcancemos un nuevo estadio mental.

La actual formación de Obskkvlt es bastante variopinta: dos gallegos uniendo fuerzas con un vasco muy catalán que vive en Chile, y para rematarlo, un maestro como Nicholas Barker a la batería. Siendo Unæker el tour manager habitual de Brujeria o Lock Up, imagino que la conexión con el músico inglés viene de ahí, pero igualmente… ¿Cómo se logra algo así?
HRODIRIKS “Pues efectivamente, gracias a Unæker pudimos mostrarle nuestras preproducciones a Nick, que ya en la primera escucha se mostró entusiasmado por colaborar. Desde que supimos que él estaba interesado no se habló más. Sentimos gran admiración por su trabajo, él es una leyenda y una referencia maestra con la que hemos crecido, desde Cradle Of Filth, Dimmu, Old Man’s Child… Su forma de arreglar, de aportar groove a los temas, fue perfecta, y coincidimos con su visión en el 95% del material grabado. Nick tiene como nosotros la intención de interpretar metal extremo sin perder musicalidad. Trabajar con él además fue un placer, es un tipo encantador, auténticamente británico en el trato humano. Ha sido un sueño compartir esas semanas de duro trabajo con él, y esperamos volver a coincidir”.

Lo primero que uno siente cuando estalla ‘Onomaturge’ es aplastamiento, y mucho tiene que ver la brutal batería que se ha marcado Barker. Se nota que el material tuvo que molarle mucho, que no sólo le motivó la amistad.
ATHAL-BERATH “Como te decíamos, desde la primera escucha, en un hotel durante la gira de Brujeria, Nick dijo que estaba dentro. Su entusiasmo en las escuchas que hacía con nosotros en el estudio de grabación era sincero. Recibió las baterías programadas al 100%: nuestro material le gustó, y a nosotros sus arreglos, más. Hay muchísimas bandas hoy en día con enormes músicos, grandes virtuosos y composiciones de las cuales no recuerdas ni un solo riff. Nosotros vamos en otra dirección, y Nick captó nuestra idea desde el principio. Es un honor que haya aportado su talento a este disco de Obskkvlt”.

Por agendas y distancias os resultará complicado girar, pero ya habéis dicho que vais a dar conciertos. ¿Qué podemos esperar, qué estáis preparando?
HRODIRIKS “Pues estamos preparando un show muy intenso que transmita la atmósfera de Obskkvlt: oscura, densa, con muchas capas pero compacta. Lo cierto es que no es trabajo fácil. En la banda tanto Athal como yo nos encargamos de todo el diseño y producción técnica ya que nos dedicamos profesionalmente a ello. Nos llevará un tiempo tener todo a punto, pero prometemos que este año arrancaremos el directo”.

¿Estará Nicholas tras los parches en los shows o es una colaboración que se quedará en el estudio?
ATHAL-BERATH “Lamentablemente por cuestiones logísticas nos sería muy complicado cuadrar calendarios con Nick, a pesar de haber mostrado su interés en girar con nosotros. Él pasa gran parte del año de gira con diferentes bandas, y obviamente es un batería muy solicitado. Ojalá pudiésemos contar con él, quién sabe. De todos los temas que estamos gestionando para el directo éste es uno de los más importantes, y todavía no podemos desvelaros nada de lo que estamos planificando”.

¿Qué se oculta tras el nombre de vuestro debut? ¿Sobre qué va este álbum, qué temáticas aborda?
ATHAL-BERATH “Respecto a este tema hemos hecho una publicación en nuestras redes en la que se explica con más detalle, pero resumo: Blackarhats es, igual que el nombre de la banda, la unión de dos palabras. En este caso ‘black’ se une con el término ‘arhat’, que proviene del budismo y ocultismo orientalista, y viene a significar algo así como ‘guardián, protector, o poseedor del conocimiento’. Es alguien que ha ganado el entendimiento profundo sobre la verdadera naturaleza de la existencia. En cuanto a la temática, el disco traza una línea de ideas que básicamente desvelan conocimiento oculto a diferentes niveles, de la metafísica a lo cotidiano. Ya sabes, as above, so below. Por ejemplo, ‘Onomaturge’ habla de la creación vibracional de ‘la palabra’ y cómo ésta conforma nuestro mundo. Pero otras son más amplias y abstractas, como ‘Lux’, y otras más concretas y descriptivas, como ‘Nocturnal Pulse’, que habla de una experiencia personal. Es un ensayo sobre filosofía basada en las enseñanzas de varios maestros clásicos del ocultismo, como H.P. Blavatsky, Aleister Crowley, Carl Jung, G.I. Gurdjieff, Alan Watts, Jiddu Krishnamurti… los textos no dejan de ser un código oculto pero bastante simple de decodificar, pues no se trata de metáforas personales, a lo que nos tiene acostumbrados la lírica contemporánea, sino más bien de referencias que cualquier iniciado puede comprender”.

“El disco traza una línea de ideas que básicamente desvelan conocimiento oculto a diferentes niveles, de la metafísica a lo cotidiano. Ya sabes, as above, so below” Athal-Berath

Intuyo una enorme influencia de Meshuggah en esta banda, sobre todo en cortes como ‘Spirit Animal’, pero al mismo tiempo, en ningún momento os relacionaría con el djent. A Behemoth también se les tendría que citar, pero tampoco sois una fotocopia suya… ¿Es algo con lo que fuisteis con cuidado al componer y grabar?
ATHAL-BERATH “Hemos trabajado incansablemente en estos temas durante más de cuatro años, nada ahí es aleatorio, cada nota y cada arreglo han sido medidos a conciencia. No somos una banda orgánica, por decirlo de algún modo. Y por supuesto eso afecta también al concepto y el estilo, hemos cuidado mucho el no caer en ningún cliché muy previsible. Cuando Nick recibió nuestras preproducciones, después de miles de versiones de trabajo, ya estaba absolutamente todo compuesto y arreglado tal y como ha sido plasmado en el disco, incluyendo voces, baterías, samples, todo. Mezclado y masterizado. Y a partir de ahí arrancamos de nuevo el álbum, reconstruyéndolo desde cero”.
HRODIRIKS “A nivel de estilo, como dices, todos tenemos nuestras influencias, musicales y artísticas, pero nuestro horizonte es dar a luz lo que queremos narrar sin formar parte de ninguna etiqueta mainstream sin ningún condicionamiento, incluyendo estilos que algún día fueron underground, como el death metal o el black metal. Es obvio que el ajustarse a un estilo concreto ayuda al público a localizar posibles bandas de su gusto, pero no nos parece buen signo el poder prever qué métricas o qué patrones van a usar antes de haber siquiera escuchado la banda. Obviamente Meshuggah son maestros en cuanto a originalidad, técnica y producción sonora. Behemoth en cuanto a concepto, oscuridad y atmósfera. Gracias por las comparaciones, nos sentimos halagados”.

Estaba dándole vueltas a qué sonido me recordaba Blackarhats infinitamente, y entonces me topé con ‘Demons’. Veo claramente a Anaal Nathrakh ahí detrás por esa pesada solidez y tremenda virulencia. Cuando le planteasteis el mix a Daniel Bergstrand y el master a Lawrence Mackrory, ¿salió su nombre a la palestra?
HRODIRIKS “Pues no, de hecho hablamos con Daniel de muchas influencias y producciones de referencia para usar como nexo, y en nombre de Anaal Nathrakh no salió en ningún momento. Sí salieron los de Dimmu, Meshuggah, Strapping, Decapitated, todos ellos trabajos de Bergstrand, también Dissection, Bile, y otros. Pero también somos fans del trabajo de Mick Kenney, es un genio en todo lo que hace, sea componer, producir o diseñar”.

Dimmu Borgir y Fear Factory también estarían ahí, sí, con esos riffs entrecortados y súper contundentes… La verdad es que parecéis un grupo muy deudor de los 90, de cuando el extremo se empezó a mezclar con ambientes futuristas y apocalípticos. Que podríais haber girado con The Kovenant tranquilamente, vaya.
HRODIRIKS “Gracias. Volvemos a lo que antes señalaba: hacemos música extrema, pero es música; es un lenguaje no verbal, más primitivo y quizás más trascendente que éste. Para ello hay que llegar dentro de quien te escucha. Queremos que se recuerden los patrones vocales, que se recuerden y se entiendan los riffs y fills. Que cada repetición sea similar pero diferente. Que haya variaciones constantes de tempo y tonalidad. Al mismo tiempo intentamos que el disco no refleje un solo plano: que después de varias escuchas queden capas por descubrir o detalles en la interpretación… ese enfoque está presente en muchas de las grandes bandas que citas. De muchas de ellas, si haces memoria, podrás cantar partes o temas enteros aunque no los hayas escuchado hace años. Hoy la dicotomía oscila entre virtuosismo maquinístico en el metal extremo, o un hilo musical indie sin entidad, sin espíritu. Nosotros tenemos una tendencia más arraigada en nuestras raíces, con melodías profundas, expresivas y pegadizas. Los ambientes apocalípticos y oscuros de los que hablas forman parte de la atroz distopía en la que vivimos, de ahí nuestro interés por el conocimiento oculto, la trascendencia, la conexión con otro enfoque de la realidad. Y sí, hemos crecido en los 90”.

En ciertos riffs he notado algún deje de Pantera, y joder, ¡la voz de Athal-Berath se parece mucho a la de Phil Anselmo! Hablo de ‘Faith’, por ejemplo, tanto por su desarrollo final, los solos con el bajo de fondo o las labores al micro… Algo de eso tiene que ver con el tributo Display Of Power, ¿verdad? Todo lo bueno se pega… (Risas).
ATHAL-BERATH “De los maestros se aprende, y siempre con el máximo respeto. Display es un proyecto muy respetado y con un colosal trabajo detrás, e inevitablemente, tras 17 años tocando y estudiando sus temas, como dices, algo queda”.
HRODIRIKS “En Obskkvlt, el caso de ‘Faith’, es el de un tema con dos puntos de inflexión, dos puntos de rotura clarísimos. Avanza desde un patrón industrial y mecánico hacia una atmósfera oscura y black, y de ahí hasta una explosión final a medio tempo. A la vez evoluciona melódicamente de movimientos cromáticos a progresiones menores y acaba en una total disonancia, siempre con una cadencia militar relacionada con el texto de Athal sobre los esclavos de la fe. Pero pasa lo mismo en ‘Demons’ o ‘Spirit Animal’, por ejemplo. Son temas con desarrollo, que evolucionan y cambian sin seguir un estándar. Athal y yo estudiamos muchísimo las estructuras de los temas, en ese aspecto él tiene una gran visión. Tomamos el riesgo de decidir no repetir una parte con la que hemos conectado plenamente… y al mismo tiempo, asumimos que un solo de guitarra sin entidad siempre sobra. Somos una banda de un solo guitarrista y si éste hace un solo, pasa a ser como una voz sin texto, que surge si realmente no hace decaer el mensaje global”.

Blackarhats es vuestro primer álbum, pero sólo dura 28 minutos… ¿Hubo descartes? ¿Está previsto volver pronto con un nuevo disco bajo el brazo?
ATHAL-BERATH “En nuestra forma de trabajar sólo admitimos las partes que sabemos que destacan; el umbral de rechazo ha sido extremo y enfermizo, de ahí su corta duración. Por supuesto que hemos descartado cientos de riffs e ideas, pero nunca un tema entero, ya que si algo no nos gusta nunca llega a materializarse en un tema completo y terminado. Tampoco queríamos hacer el típico disco con dos singles y siete temas de relleno, más en estos tiempos de hipersaturación de contenidos. Creemos que todos los temas incluidos están al mismo nivel, y luego, claro, a cada persona le gusta más uno u otro, y eso nos encanta, porque demuestra que no todos son iguales, que no hay una fórmula. Y sí, nos encantaría entrar de nuevo al estudio ya que tenemos nuevas ideas muy interesantes, pero ya sabes, cada cosa a su tiempo. No podemos pisar este disco con el siguiente, en 2019 sería muy precipitado. Veamos si para 2020”.

PAU NAVARRA

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