Teniendo a alguien tan hiperactivo como Nicke Andersson a bordo, estaba claro que Lucifer no iban a pasarse un año entero en blanco a pesar de la pandemia. El matrimonio formado por Johanna Sadonis y el líder de The Hellacopters ataca de nuevo con su cuarto y mejor trabajo hasta la fecha. 

Borrón y cuenta nueva. Eso es lo que debieron pensar Johanna Sadonis y Nicke Andersson al ver como la planificación alrededor del tercer larga duración de Lucifer se desplomaba cual castillo de naipes en marzo de 2020, justo el mismo mes en que veía la luz. Las razones son ya de sobra conocidas, por lo que no es necesario reincidir en ellas. Ni cortos ni perezosos, la pareja (tanto sentimental como creativa) se puso manos a la obra para grabar otro nuevo plástico.

Es así como Lucifer IV (Century Media) ha llegado a las tiendas apenas año y medio después de su antecesor en una fecha tan señalada como fue el pasado Halloween. Un detalle para nada casual, ya que el nuevo trabajo de la formación sueca que completan los guitarristas Linus Björklund y Martin Nordin y el bajista Harald Göthblad, presenta un sonido y una estética más acorde al de una vieja película de terror de los 70. Algo que, por lo que nos contó Joahanna hace unos días, casa por completo con la idea que siempre ha tenido en mente para el grupo.

Tras habernos visto obligados a posponer nuestra charla hasta en dos ocasiones, finalmente la vocalista de origen alemán pudo atender nuestra llamada. Por desgracia, Andersson tuvo que ausentarse debido a que sus obligaciones respecto al próximo y esperadísimo nuevo disco de The Hellacopters le reclamaban el día de nuestro encuentro. Un hecho por el que, obviamente, no pudimos resistirnos a preguntar a Sadonis.

¿Qué tal pasasteis Halloween? ¿Hicistéis algo especial además de la presentación del nuevo álbum?
JOHANNA SADONIS: “Montamos una fiesta en un sala de Estocolmo. La entrada era gratis, así que podía venir todo el mundo. No tocamos, pero lo pasamos muy bien, pinchamos música y bebimos un montón. Acabamos bastante borrachos (risas). Pero estas últimas semanas hemos tenido mucho trabajo con la promoción del disco, preparando la gira que empezamos esta semana. Nicke también anda ocupado con el nuevo álbum de The Hellacopters. La verdad es que no paramos”.

Hace año y medio publicasteis vuestro tercer disco y ya está aquí el cuarto. ¿Fue la imposibilidad de salir a presentarlo lo que os hizo poneros manos a la obra con el siguiente o ya era algo que tuvieseis en mente?
“Efectivamente, el coronavirus tuvo la culpa de todo. Si no puedes salir a girar y dar conciertos, tienes que componer y grabar. Creo que es la forma en la que debería funcionar cualquier grupo. Tanto Nicke como yo no tenemos otros trabajos. Ser músicos es la única profesión que conocemos. Así que tan pronto como pudimos empezamos a trabajar en las nuevas canciones. Por suerte, Nicke tiene su propio estudio de grabación, al igual que nuestro guitarra Linus. Lucifer III llevaba grabado desde mucho tiempo antes de la pandemia, por lo que ya teníamos mucho avanzado también”.

«Me siento muy orgullosa de que Nick sea mi marido y además mi mano derecha en el grupo. Pero la realidad es que yo siguió siendo la jefa en Lucifer» JOHANNA SADONIS

Al igual que vosotros, hay muchas bandas que en 2020 publicaron disco y este año repiten.
“En realidad es como regresar a los 60 y 70, cuando los grupos grababan un álbum cada año. A veces incluso dos. Es curioso que haya tenido que llegar una pandemia para volver a recuperar esa dinámica. Espero que, al menos en nuestro caso, podamos mantener ese ritmo”.

¿El centraros en seguir creando os ayudó en cierto modo a mantener la cordura durante el confinamiento?
“Desde luego que sí. Conozco muchas bandas amigas que lo han pasado realmente mal durante estos meses. Algunos grupos cuando están en casa no saben muy bien que hacer hasta que pueden volver a salir a la carretera. Tener la mente ocupada en hacer un nuevo disco de Lucifer me salvó de volverme completamente loca”.

Aún así, debe ser muy frustrante haberle dedicado tanto tiempo y esfuerzo a grabar un disco y que al final no le puedas dar el recorrido que merece. De hecho, creo que solo habéis podido dar un concierto tocando las canciones de Lucifer III, ¿cierto?
“Sí, tuvimos la suerte de que nuestros amigos de Bullet nos invitaran a un pequeño festival que montaron a finales de agosto en Alvesta, un pueblo muy pequeño a más de 5 horas de Estocolmo. Fue estupendo poder volver a tocar delante del público. Por un lado, es una lástima que no hayamos podido presentar Lucifer III en directo como nos hubiera gustado. Pero ahora cuando empecemos la gira de Lucifer IV vamos a poder escoger entre un montón de canciones nuevas. Va a ser todo un quebradero de cabeza hacer los setlists (risas). Hasta ahora solo teníamos dos discos entre los que elegir, por lo que es una suerte poder tener ese tipo de problemas”.

Hablando ya del nuevo álbum, me ha llamado la atención toda la estética que lo rodea. Creo que nunca habéis escondido vuestro gusto por lo oscuro e incluso lo satánico, pero aquí es más obvio que nunca, empezando por la portada y los títulos de algunas canciones. ¿Queríais darle un aire más siniestro esta vez?
“Cómo bien has dicho, creo que en Lucifer siempre hemos mostrado esa imagen entre lo oscuro y lo ocultista. Pero nunca hemos tenido la intención de ser una banda conceptual o algo así. Quizás esta vez hemos potenciado un poco más esa parte a través de la portada y los videoclips. Me gusta que además la música pueda sugerirte ciertos ambientes. Por ejemplo, en ‘The Funeral Pyre’ puedes escuchar lo que sería una quema de brujas”.

Ciertamente, algunos pasajes de ‘Mausoleum’, ‘Nightmare’ o la propia ‘The Funeral Pyre’ tienen cierto aire cinematográfico. Casi de una peli de terror. ¿Sois fans del género?
“Tanto a Nicke como a mí nos encantan las películas de terror clásico. De hecho, este pasado fin de semana estuvimos viendo The Evil Dead en el cine. Era el cumpleaños de Linus y le dimos una sorpresa. Vino con su novia y de repente nos encontró a Nicke y a mí en la sala: “¿Qué cojones hacéis aquí?” (risas) Es divertido ver de nuevo este tipo de películas en la gran pantalla porque, aunque en su momento estaban pensadas para dar miedo, las ves ahora y los efectos parecen tan cutres que casi te provocan más risa que terror”.

¿Qué películas del género son las que mejor han aguantado el paso del tiempo en tu opinión?
“Por supuesto, El Exorcista es un clásico. Me encantan las películas clásicas de Béla Lugosi. Pero probablemente mi favorita sea La Semilla Del Diablo de Roman Polanski, porque es un tipo de terror que no aparece en escena ni lo puedes ver en ningún momento. Me gustan las cintas que no tratan tanto de monstruos o sustos, sino que es algo más psicológico, como ocurre con Hitchcock. También Carrie de Brian de Palma, la cual hemos homenajeado en el video de ‘Bring Me His Head’. Dellamorte Dellamore es otro título que todo el mundo debería ver”.

Tomo nota. Volviendo a la portada del álbum, tengo entendido que esconde un significado feminista haciendo una metáfora sobre la caza de brujas.
“Como mujer siempre he tenido que luchar por hacerme respetar en este negocio. No entre los músicos, pero si a la hora de tratar con gente de la industria que piensa que por ser mujer no posees esa parte creativa o no eres tan inteligente. A lo largo de mi carrera ha habido gente que me ha menospreciado cuando yo era quien componía y hasta producía los discos de Lucifer. La intención de la portada donde aparezco crucificada era darle la vuelta a la idea de que la mujer es alguien débil. En la foto estoy mirando directamente al objetivo, desafiante. Puede que a algunas personas les haga sentir incómodas. Creo que es una imagen muy poderosa. Es mi particular ‘que os jodan’ al patriarcado. En cierto sentido, ser una mujer cantando en un grupo de rock es como ser una bruja clavada en una cruz (risas)”.

Precisamente, y sé que esta es una pregunta compleja ya que se trata de tu marido, desde que Nicke se unió a Lucifer quizás ha habido gente que se ha acercado pensando que era la banda dónde él tocaba la batería en lugar de verlo como ‘el grupo de Johanna Sadonis’. ¿Es algo que todavía te moleste?
“A eso mismo me refería. Pero no me molesta por la parte de Nicke. Al fin y al cabo es una rockstar, así que es lógico que el público se sienta atraído por él (risas). Me siento muy orgullosa de que sea mi marido y además mi mano derecha en el grupo. Pero la realidad es que yo siguió siendo la jefa en Lucifer (risas)”.

Tengo que admitir que yo os descubrí  casi de casualidad. Un día me encontré la portada de vuestro segundo disco y en cierto sentido me impactó por el nombre y la foto. Al principio pensé: ‘¿quién es ese tipo que se parece tanto a Nicke Andersson?’. No sabía que había entrado en el grupo.
(Risas) Es lógico que la gente se interese por lo que hace, porque cómo he dicho antes es un gran músico y tiene muchos seguidores. De hecho, cuando entró a formar parte de la banda, fue él quien insistió en que quería tocar la batería en lugar de la guitarra. No quería tener un papel tan protagonista. No tiene ningún tipo de ego en ese aspecto”.

De todas maneras, no sé hasta qué punto sois capaces de separar la parte profesional de la personal. ¿Alguna vez os habéis llevado alguna discusión del estudio a casa?
“Para mí no hay diferencia entre la parte profesional y la vida privada. Todo forma parte de lo mismo. Los dos somos muy apasionados de la música, pero solemos compartir la misma visión, por lo que no solemos tener grandes discusiones. Alguna vez en casa hemos continuado hablando de lo que hemos hecho en el estudio, pero nunca se ha acabado convirtiendo en un problema”.

Nicke tiene fama de ser un compositor compulsivo, pero esta vez tanto Linus como Martin han participado en la elaboración de los temas. ¿Que dirías que han aportado?
“Linus trajo un par de temas y Martin hizo toda la parte de ‘The Funeral Pyre’. Es genial poder contar con ellos ahora como colaboradores en la composición además de estar en el estudio y en el escenario. Siento que cada vez más somos un grupo de verdad donde cada miembro suma”.

Debo confesarte que soy un gran fan de The Hellacopters y me da un poco de pena que Nicke no haya podido estar presente en la entrevista. Me hubiera gustado preguntarle sobre el nuevo disco que han grabado. ¿Has podido escucharlo?
“¡Sí, he podido escucharlo! No sé hasta qué punto puedo hablar de ello, pero es un gran álbum. Han grabado muchísimas canciones, incluso más de las que acabarán en el disco. Espero que puedas escucharlo pronto cuando salga el año que viene”.

¿Qué dirección dirías que sigue? ¿Se parece más a los primeros discos con Dregen o a la última etapa con Strings?
“Yo diría que es una continuación lógica de su sonido. Por supuesto Dregen está ahí y se nota. Pero tampoco te quiero contar mucho más. Deberás ser tú quien lo juzge (risas). Pero es un disco fantástico. Puedes estar seguro de ello”.

Por curiosidad, ¿eras fan de The Hellacopters antes de conocer a Nicke? ¿Cuál dirías que es tu disco favorito de todos los que ha hecho?
“¡Claro! Siempre he sido una gran seguidora suya desde que estaba en Entombed en los 90. Left Hand Path es un álbum tremendo. Death Breath también me gustan mucho. De hecho, van a sacar nuevo material dentro de muy poco. The Solution también eran geniales. Pero con The Hellacopters me resulta imposible elegir solo uno. Todos son muy buenos discos”.

Ya por último, ¿podrías decirme que es lo que esconde Nicke bajo su gorra? Creo que nunca se le ha llegado a ver sin ella. Es todo un misterio.
“No está calvo, si es a lo que te refieres (risas). Cuando está en casa no suele llevarla puesta, salvo si viene alguien de visita. En realidad al final se ha convertido en un sello personal de él que lo hace muy reconocible. Creo que le queda bien. Pero puedo decirte que tiene pelo. De hecho, tiene más o menos tu mismo volumen, solo que él lo lleva mucho más largo (risas)”.

GONZALO PUEBLA

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