James Michael, vocalista de Sixx:A.M., es uno de los responsables de la banda sonora de Sno Babies, una película que trata sobre la epidemia de la heroína en adolescentes de Estados Unidos. Charlamos con él sobre música y su propia experiencia con las adicciones.

No debería sorprendernos que alguien como Nikki Sixx sintiera la necesidad de involucrarse en un proyecto que trata sobre una problemática que él vivió tan de cerca. El bajista de Mötley Crüe convirtió en un disco sus famosos The Heroin Diaries en 2007 en compañía del cantante y productor James Michael y el guitarrista DJ Ashba bajo el nombre Sixx:A.M. Y aunque la banda anda parada desde 2017, este año volvieron a trabajar juntos para grabar una nueva versión de su canción ‘Maybe It’s Time’ para la película Sno Babies de Bridget Smith. Parra ello contaron con vocalistas invitados como Corey Taylor de Slipknot, Joe Elliott de Def Leppard, Ivan Moody de Five Finger Death Punch, Tommy Vext de Bad Volves, Brantley Gilbert, y también Slash.
Todos los beneficios de la banda sonora, en la que también aparecen grupos como Hellyeah, From Ashes To New o Escape The Fate, serán donados a The Global Recovery Initiatives Foundation (GRI), que dota de recursos a organizaciones que dan apoyo a personas que sufren de adicción. Contactamos con James Michael desde su estudio en Los Angeles para que nos diera su perspectiva sobre el proyecto.

Hace un días tuve la oportunidad de ver Sno Babies, y aunque en España todavía no tenemos un problema tan grave de adicción a los opiáceos, como todo lo que ocurre en Estados Unidos, me temo que acabará llegando. 
JAMES MICHAEL “Espero que no. De todos modos aquí todavía hay mucha gente que no se ha dado cuenta de la importancia del problema. Por eso quisimos poner música en una película como ésta y poder concienciar a la gente. Ahora con el COVID, y todo el tema político, es muy fácil que un tema así quede eclipsado, pero sigue estando ahí. Tenemos la esperanza de que la gente pueda prestar atención a más de un asunto a la vez, porque éste la merece”.¿Cómo te involucraste en el proyecto?
“Hará más de un año empezamos a hablar de coger el tema ‘Maybe It’s Time’ y hacer una versión a lo ‘We Are The World’. El concepto era parecido, reunir muchas voces por una causa común. Luego se fueron involucrando los demás artistas, y la verdad es que tuvimos mucha suerte porque todos vieron la importancia que tenía y quisieron sumarse”.

¿Pudisteis conseguir a todos los que queríais?
“Nuestra discográfica y nuestro management fueron los que se encargaron de contactar con ellos, pero para nosotros fue muy emocionante contar con esas grandes voces tan diversas entre ellas. Estamos muy agradecidos”.

Hoy en día la música rock no está en el epicentro del mainstream, así que llama la atención que una banda sonora de una película dirigida al público joven esté compuesta por artistas de rock y metal. 
“Tienes razón. Tenemos que aceptar que la música rock no está en el centro del universo, sino que el pop ha ocupado ese lugar a través de TikTok y las redes sociales. Pero yo creo que hay algo en el rock que hace que suene más honesto y apasionado. El rock surgió como un modo de rebelarse, de levantar la voz, y para mí tiene sentido que una película así haya recurrido al rock. De todos modos, cuando miro la televisión escucho muchos anuncios con grandes canciones de los 80, así que hay algo en ellas que hace que perduren. Creo que siempre habrá gente que siga disfrutando del rock”.

En la banda sonora encontramos tres temas de Sixx:A.M. ¿cómo los escogistes y crees que en el contexto de la película han adquirido un nuevo significado? 
“Desde luego. Siempre que añades un elemento visual a una pieza musical le da un nuevo ángulo. Aunque las letras sean muy específicas, cuando le añades imágenes, cambian su significado. Me encanta porque abre nuevas posibilidades. En cuanto a su elección fue cosa del director. Por ejemplo, me gustó mucho que eligieran ‘Belly Of The Beast’, que es una canción siempre me ha gustado, y dudo que hubiera tenido una plataforma mejor que ésta para tener más exposición”.

Las adicciones a las drogas siempre han estado muy cercanas al mundo de la música, y el propio Nikki las ha experimentado de primera mano ¿sentías una mayor responsabilidad a la hora de tratar este tema? Como una forma de corregir errores del pasado…
“Creo que cualquier artista que tenga notoriedad, más que responsabilidad, tiene la oportunidad de poner luz sobre temas importantes. Cuando Sixx:A.M. hicimos The Heroin Diaries Soundtrack y la canción ‘Life Is Beautiful’ tuvo mucho éxito, nos dimos cuenta de esa gran oportunidad, y a partir de entonces cada canción que escribimos la hicimos con ese prisma. Para nosotros es emocionante ver que la gente presta atención a las letras y encuentra su propio significado en relación a sus propias experiencias. Todavía hoy, una década después, seguimos recibiendo mensajes de gente que nos dice lo importante que fueron esas canciones para ellos. Es un sentimiento maravilloso”.

¿Tú has tenido problemas de adicción?
“Sí, llevo siete años sin beber, así que no me resulta ajeno. Y más en la industria musical donde estás rodeado de gente que las ha sufrido o que todavía las está sufriendo. Muchos de los que han participado en ‘Maybe It’s Time’ han tenido esos problemas, y creo que por eso quisieron participar”.

Durante mucho tiempo había una glorificación de las drogas en la música. ¿Cuándo viste que se produjo un cambio y empezó a tomarse como un problema serio?
“Yo diría que empezó hace 20 años. Aunque venía de antes, en los 80 fue cuando se hizo más apología de las drogas, parecía que cuanto más decadente eras, más molabas. Pero hace 20 años se empezó a ver muchas víctimas, y el mundo se dio cuenta que quizá no todo era tan excitante como lo pintaban. Cuando Sixx:A.M. empezamos a girar, lo que se vivía en los camerinos era muy distinto a lo que podrías haber visto en los 80. Todo era mucho sano. Creo que ha sido un cambio positivo, pero aún así, todavía sigue siendo un problema, ya no sólo en la música, sino en cualquier sector. Cualquiera puede ser una víctima, y eso es lo que refleja la película. La verdad es que me sigue sorprendiendo que todavía haya tanta gente adicta con toda la información que está disponible”.

Quizá el gran cambio haya sido que en los 90, la gente era adicta a la cocaína o la heroína, que eran drogas ilegales. Hoy la mayoría son adictos a drogas prescritas por un médico. 
“Tienes toda la razón y eso es lo que hace tan peligroso. Cuando a alguien le dan una receta se siente seguro, pero los efectos son devastadores”.

Sí, tenemos los ejemplos de Prince o Tom Petty…
“Sí, la lista es larguísima… Es algo que tiene que hablarse públicamente. Cuando te recetan algo tienes que cuestionarte los efectos. Por eso me parece tan positivo que haya organizaciones como Global Recovery que dan esa información. Me siento esperanzado que con el tiempo veremos un descenso de este problema”.

¿Haber colaborado con Nikki en este proyecto ha hecho que os replanteéis reactivar Sixx:A.M.?
“Es curioso que lo comentes porque es exactamente lo que ha pasado. Cuando sacamos la nueva versión de ‘It’s About Time’, Nikki, DJ y yo empezamos a hablar sobre la vida, y lo mucho que echamos de menos la banda. Hemos empezado a mandarnos ideas nuevas, pero no sé lo que pasará. De hecho, mañana voy a hablar con Nikki y veremos a dónde nos lleva. Creo que en los próximos meses iremos concretando el plan”.

También estaba en marcha un musical de The Heroin Diaries Soundtrack ¿no?
“Sí, todavía está en marcha. Nikki le ha dedicado mucho tiempo. No sé exactamente dónde está ahora mismo por culpa del COVID, pero me suena estaban a punto de estrenarlo antes de la pandemia. He tenido la suerte de participar en la música y tengo muchas ganas de que salga adelante”.

¿Y qué otros proyectos tienes?
“Llevo un tiempo que estoy medio retirado, pero ahora estoy trabajando con una banda sueca, Crash Diet, componiendo nuevos temas a través de Zoom. Durante años estuve sin  salir del estudio, así que agradezco tener un poco más de tiempo para mí. Creo que todos necesitábamos coger un poco de aire y cargar pilas”.

JORDI MEYA