“La mejor banda de punk del Reino Unido” según el periódico The Guardian acaba de publicar su segundo álbum Joy As An Art Of Resistance, un disco que encuentra el nexo común entre lo personal y lo universal, atacando todo aquello que está mal en nuestra sociedad. Su vocalista, Joe Talbot se abrió durante nuestra entrevista con la misma honestidad que lo hace en sus canciones.

Hay grupos pequeños que son muy grandes. Idles son uno de ellos. A pesar de sus tendencias autodestructivas, el quinteto de Bristol, formado por Joe Talbot (voz), Mark Bowen (guitarra), Lee Kieman (guitarra), Adam Devonshire (bajo) y Jon Beavis (batería), ha conseguido tirar adelante un proyecto marcado por las tragedias personales y la voluntad de abordar temas, como el nacionalismo, la inmigración o la desigualdad de clases, que suelen ser demasiado complejos para tratar en una canción de tres minutos. Se dice que los elogios debilitan, pero a pesar de la gran repercusión obtenida el año pasado por su debut Brutalism, Idles no han perdido su capacidad para hurgar en la herida en su recién editado Joy As An Art Of Resistance (Partisan/PIAS). Un baño de realidad contra aquellos que sólo ven en la música una vía de escape. Después de haber causado una gran impresión en la última edición del Primavera Sound, el grupo nos visitará de nuevo el 29 de noviembre en Madrid (Cool Stage) y 30 en Barcelona (Apolo). Si en disco ya abruman, en directo, te machacan.

Quería empezar preguntándote por la vez que abristeis para Foo Fighters en el O2 de Londres ahora hace un año. Vuestro hábitat natural son las salas pequeñas, ¿cómo os sentisteis?
JOE TALBOT “Fui al concierto con una mente abierta. No quería preocuparme demasiado antes de llegar ahí, pero sabíamos que era una gran oportunidad. En cada concierto que damos nos aseguramos de dar el máximo al público porque es lo que merecen. Así que en ese sentido no fue distinto a otro concierto de Idles. Era un escenario muy grande, pero no parecía tan grande. Nos sentimos muy cómodos. Y el público de Foo Fighters entendió muy bien que no somos una gran banda de rock y nos dio mucho amor. Fue una gran experiencia. En parte nos cambió la vida porque nos hizo dar cuenta que podemos ser una banda que funciona a una escala mucho mayor, no sólo en un pub. Podemos llegar a ser lo que queramos ser”.

¿Te gustaría que Idles fuesen tan grandes como Foo Fighters? ¿Crees que sería una señal de que las cosas están cambiando?
“Sí, claro. Creo que somos un ejemplo de que las cosas están cambiando. No tenemos la imagen de una banda de rock, ni nos comportamos como una banda de rock, pero la gente nos está apoyando porque se da cuenta de que se puede cantar sobre cosas importantes. No tenemos 20 años, ni somos modelos, pero podemos tocar por todo el mundo. La gente nos escucha porque somos honestos y quieren escuchar y hablar sobre cosas importantes”.

Pues hablemos de cosas importantes como vuestro nuevo disco Joy As An Act Of Resistance. A pesar de las excelentes críticas que recibió vuestro debut Brutalism, suena muy espontáneo, como si no le hubierais dado muchas vueltas. ¿Fue realmente así?
“Gracias, pero nos ha llevado mucho tiempo alcanzar un punto en el que hagamos música que suene espontánea (risas). Es difícil de entender. Desde el principio le hemos dado muchas vueltas a nuestras canciones, pero creo que ahora somos capaces de escribir lo que nos sale de manera natural”.

Supongo que es como un actor que improvisa. Para hacerlo bien, se tiene que haber preparado mucho antes.
“Exacto”.

Brutalism era un disco marcado por la muerte de tu madre. Por desgracia, desde entonces también perdiste a tu hija. ¿Cómo afrontaste el tener que grabar otro disco en esas circunstancias?
“Fue un proceso distinto. La muerte de mi madre llegó después de una larga enfermedad. Yo era su cuidador. Mi hija murió de repente. Es un dolor distinto. Me supuso un esfuerzo mucho mayor lidiar con su muerte y eso se trasladó al disco. Es un disco sobre un luto distinto. Hay mucha introspección. El primer disco era muy explosivo, catártico y egoísta, en cambio éste quería que fuera sobre cómo usar una pérdida para mejorar como persona. Pero no sólo trata de mi hija, también sobre el Brexit y muchas otras cosas que pasan a nuestro alrededor. Hay también un sentimiento de pérdida en nuestro país y en Europa. Los partidos de derechas resultan más atractivos para los jóvenes, hay más racismo, más división, creo que la gente se siente perdida. Queríamos usar nuestro disco para mostrar a la gente que hay un camino en la pérdida que puede ser positivo, y no sólo la rabia y la violencia. Nosotros usamos la violencia en la música como una herramienta para que nos escuchen y mostrar que más allá hay amor y tolerancia”.

¿No crees que en la escuela deberían enseñarnos a gestionar este tipo de emociones?
“Cuando mi madre falleció sentí un gran alivio porque ella sentía mucho dolor, y mi familia también, pero es difícil entender estas cosas hasta que te ocurren. Es tan traumático que no es algo que pueda enseñarse. Cada persona siente cosas distintas con cada muerte. Pero ser capaz de canalizar tus emociones y compartirlas sí que debería formar parte de la educación. En la escuela no te enseñan nada al respecto. Es algo muy complicado porque no hay lo correcto y lo incorrecto en los sentimientos, pero sí te podrían educar en cómo expresarlos. Al menos te deberían enseñar que no eres la única persona que siente eso. Durante el luto te sientes muy solo y piensas que eres la única persona que se siente así, pero todo el mundo acaba pasando por eso en algún momento. Si te sientes solo, eso es peligroso”.

¿Sientes que escribir canciones forma parte de tu recuperación?
“Sí. Ser creativo y expresar tus emociones es lo opuesto a sentirte solo y aislado. Probablemente me salvó la vida en muchos aspectos. Si eres capaz de crear y compartir tu visión con el resto del mundo, te ayuda mucho. Es lo mejor que he hecho”.

Al mismo tiempo tocar en una banda de rock es algo muy hedonista. ¿Cómo lo compaginas?
“No lo sé, simplemente lo hago. Cuando estamos de gira, cuidamos unos de los otros, intentamos vivir acorde a nuestras letras, compartiendo nuestras emociones. Es un privilegio. Para nosotros el grupo es un regalo que nos han dado, e intentamos utilizarlo de una manera positiva”.

¿Crees que parte del éxito del grupo es porque la gente percibe que contáis la verdad en un negocio en el que hay mucho de artificial?
“Lo espero, lo espero. Intentamos ser tan honestos como podemos. Estamos intentando cambiar la narrativa en la música popular porque está llena de mierda. La gente se siente fea, vieja y frustrada por lo que ve en los medios, pero nosotros queremos demostrar que se puede estar gordo y ser viejo y viajar por todo el mundo haciendo música. Nadie te puede decir que no deberías estar en un grupo. Muchos músicos ni siquiera lo intentan porque les dicen que no son suficientemente buenos. Creen que la sociedad no los querrá porque no son guapos. Creo que la cultura popular hace que la gente se sienta fea y estúpida. Pero espero que eso cambie. Debería cambiar y nosotros representamos una historia mucho más sincera. Hablamos de política porque la política está en todo lo que haces. Mucha música popular distancia a la gente de la realidad. Evadirse está muy bien, hay un lugar en mi corazón para la evasión tan importante como para el realismo, pero en este momento sólo hay evasión y nada de realismo. Eso no está bien”.

Tienes razón, pero creo que cuanto más interesado estás en la política y en cómo funciona el mundo más impotente te sientes. Ahora mismo podemos hablar sobre las desigualdades, pero lo hacemos a través de un aparato que pertenece a una corporación que probablemente explote a sus trabajadores. ¿No crees que ese tipo de contradicciones es la que provoca tanta confusión?
“Desde luego. La información es abrumadora. Es difícil mandar mensajes contra el sistema, sin pasar por el filtro de las corporaciones. Pero creo que si eres lo suficientemente atrevido y simple, tu mensaje puedes llegar. Nosotros somos una banda humanista. Venimos de unos principios socialistas, pero nuestro mensaje es humanista. Trata sobre la importancia de las personas. Las historias de las personas son importantes. Si tu mensaje es sencillo, no puede ser manipulado. Por eso nuestro segundo disco, trata sobre eso, sobre reducir tu mensaje al máximo para que nadie pueda malinterpretarlo. George Orwell es un gran ejemplo de alguien que simplificó su mensaje para que pudiera ser entendido por las masas”.

Otro ejemplo de esas contradicciones está en el tema de los inmigrantes y los refugiados. Desde un punto de vista humanista, las fronteras no deberían existir, pero al mismo tiempo ¿cuánta gente habría dispuesta a acoger a un refugiado en su casa?
“Lo que dices es un ejemplo de cómo complicar las cosas. Tú votas a un gobierno y pagas unos impuestos para que cuiden de esas personas. En el fondo es algo muy sencillo. Hay unas personas en un barco que necesitan ayuda, si los devuelves a su país probablemente mueran. No deberías tener que acogerlos en tu casa. Tu gobierno debería ser capaz de proporcionarles un techo y una oportunidad para que encuentren un trabajo. Créeme, los gobiernos tienen suficiente dinero para poder hacerlo. Mira la situación con los bancos y los clubes de fútbol. España tiene suficiente dinero para acoger a los refugiados, pero los gobiernos y los bancos quieren que creas que es un problema muy complejo y que no se puede hacer nada al respecto. No lo es. Los gobiernos no quieren gastarse el dinero en su gente, así que por qué deberían hacerlo por los extranjeros. Yo he estado en España, y he visto cómo el gobierno no se ocupa de vosotros, así que mucho menos se va a ocupar de los africanos. Es sencillo. Su negocio no es ayudar a las personas, sino ganar dinero. Si crees que es una cuestión complicada es porque quieren confundir al votante haciéndole creer que supone un gran esfuerzo ayudar a otra gente, pero también supone un gran esfuerzo robar, y lo hacen”.

“España tiene suficiente dinero para acoger a los refugiados, pero los gobiernos y los bancos quieren que creas que es un problema muy complejo y que no se puede hacer nada al respecto”

¿Crees que el Brexit es un reflejo de esto?
“Sí, por supuesto. El Brexit fue un error. Fue una campaña para hacernos creer que los políticos están muy ocupados. Pero no pensaron que los británicos fueran tan estúpidos como para votar a favor de ello. Es así de simple. Los británicos quizá fueron estúpidos, o simplemente estaban enfadados, o atemorizados, y votar a favor del Brexit. En el fondo es gente que no quiere cambiar en un país que necesita ser cambiado. Los medios han provocado mucho miedo y rabia, culpando a los inmigrantes. Vivimos tiempos muy confusos. Lo que tiene que pasar es que los medios expliquen las cosas de manera sencilla, sin confundir a la gente. Cuando te dicen que todo está super jodido, la gente tiende a votar a los partidos de derechas, porque son los que prometen que echando a los inmigrantes, todo se arreglará. Lo que se tendría que decir es ‘todo está jodido, pero tenemos un plan de 20 años para solucionarlo, así que todo el mundo tranquilo’. Y empezar a construir una nueva infraestructura que permita reconstruir el país. Pero claro, es mucho más fácil culpar a los inmigrantes. Has sacado el tema perfecto para mostrar por qué Idles queremos transmitir mensajes muy sencillos. Todas estas cuestiones tan complicadas se reducen a una sola cosa: tú quieres sentirte seguro, y quieres que tu familia te sientes segura, y estás dispuesto a trabajar duro por ello, pero quieres que te paguen un salario digno. Eso es política. Y si lo complicas más allá de eso, sólo creas confusión”.

¿Cómo tiras adelante pensando que la mayoría de la gente que te rodea es estúpida?
“Individualmente no son estúpidos. No creo que todo el mundo que votara el Brexit es estúpido. Pero como masa, cuando la gente convierte la nación en un club de fútbol, actúan sin pensar. La nación no es estúpida. La nación tiene miedo y está furiosa con un gobierno que no hace su trabajo. Los medios y el gobierno han hecho que la masa tenga miedo de su futuro para que reaccionen al pánico, sin pensar. En España, en Francia, está pasando lo mismo”.

¿Qué otras bandas creen que están cambiando la narrativa?
“¿Bon Jovi? (Risas) Creo que Sleaford Mods o Cabbage. Creo que hay muchos grupos británicos que están intentando arreglar las cosas. Y estoy seguro que en Europa también las hay aunque no lleguen aquí”.

Sleaford Mods es la banda que más identifico con vosotros en cuanto a actitud, aunque la música sea muy distinta.
“Es una comparación que nos gusta. Probablemente gracias a ellos, ahora podamos estar una plataforma más grande. Su claridad y su imagen inspiraron a mucha gente”.

Otro asunto confuso del momento actual es la redefinición del rol masculino. Durante miles de años hemos tenido un rol muy definido, pero eso está cambiando y no sabemos cómo reaccionar. En tu opinión, ¿qué debería ser un hombre en el siglo XXI?
“Un hombre debería ser lo mismo que una mujer o que un trans. Todo el mundo debería ser libre para ser ellos mismos. Si desnudas un individuo a su esencia, es muy distinto a todas las reglas que nos ha impuesto la sociedad. Una de las mayores causas de suicidio entre los hombres es que no se sienten suficientemente exitosos porque no están a la altura de esas reglas. Si todo el mundo se sintiera libre y pudiera expresarse con su propio lenguaje no sentirían eso. Es muy contra natura interiorizar esas reglas como algo propio. Ser hombre sólo es una cuestión de genitales, todo lo demás es una construcción. Los hombres no comparten sus emociones porque creen que tienen que ser fuertes”.

Lo malo es que parece ir al contrario. Ahora los chicos adolescentes parecen tener la misma presión respecto a su imagen y sus cuerpos, que han sentido las mujeres.
“Sí. Los hombres y las mujeres sienten más presión para ser perfectos. Es muy insano porque nadie es perfecto. Para ser perfecto tienes que dejar que ser quién eres. Está bien hacer ejercicio y tener buena salud, pero eso no tiene que ver con el género o con la edad. Los españoles tenéis una dieta más saludable que los británicos, que hemos adoptado la cultura americana y comemos basura (risas). Pero esa presión se ejerce sobre todo el mundo. Es otra de las cosas que Idles queremos cambiar. Sólo puedes ser feliz si eres libre”.

¿Cuéntame la historia detrás de la canción ‘Danny Nedelko’
“Danny Nedelko es un amigo mío. Es un inmigrante ucraniano que ahora es ciudadano británico. Está en un grupo que se llama Heavy Lungs. Nos prometimos que escribiríamos una canción el uno sobre el otro. Pensamos que sería divertido. Es un muy buen ejemplo de un inmigrante que tiene la oportunidad de empezar persona. Es un ser humano muy hermoso. Ha hecho que nuestra sociedad con su arte, aportando nuevas ideas a nuestra cultura. Quería hacer un tema que tratara la inmigración desde un punto de vista positivo. La inmigración es algo hermoso. Sin inmigrantes no seríamos nada. Quería decir que tengo un muy buen amigo que es inmigrante”.

¿Ha escrito ya él su canción sobre ti?
“La está escribiendo, pero le está costando porque yo no soy una persona tan interesante”.

JORDI MEYA