Mientras su carrera en solitario iba viento en popa, la vida privada de Frank Carter estaba haciendo aguas. Habiendo superado un divorcio y una depresión, End Of Suffering no es sólo el trabajo más honesto que ha hecho hasta la fecha, es el lugar al que siempre había querido llegar.

Si nos fijamos en el plano meramente musical 2017 fue un gran curso para Frank Carter. La carrera en solitario que había iniciado dos años atrás junto a The Rattlesnakes encontró su confirmación en un segundo trabajo como Modern Ruin que lo aupó hasta lo más alto de los charts británicos. Así mismo, su poderosa puesta en escena era su mejor carta de presentación a la hora de enganchar tanto a los viejos fans que ya le seguían desde los tiempos de Gallows y Pure Love como a un nuevo público que nunca había oído hablar de él. Todo parecía ir sobre ruedas.

Pero una cosa es lo que apreciamos como meros observadores, y otra muy distinta es lo que ocurre de puertas para adentro. En septiembre de aquel año, Carter canceló el tour europeo en el que debía abrir para Papa Roach. El motivo no era otro que una depresión a causa del divorcio por el que estaba atravesando, sumado a un extenuante ritmo de trabajo. Echar el ancla a tierra por una temporada era la mejor solución.

Sin embargo, el hambre por volver a los escenarios pesaba más y rápidamente regresó a la palestra con la misma energía de siempre. Dispuesto a reflejar ese oscuro periodo de su vida personal, End Of Suffering (International Death Cult) es también la culminación de una evolución que ha venido experimentando desde su debut, abrazando distintas sonoridades y alejándole de esa imagen de punk rocker peligroso que presentaba antaño. 

A finales de abril establecimos contacto con el propio Carter y su mano derecha, el guitarrista Dean Richardson, que junto a Tom Barclay (bajo) y Gareth Grover (batería) completan The Rattlesnakes. Al contrario que la última vez que pude entrevistarle en Madrid, Frank se mostró un poco menos dicharachero, cediendo por momentos todo el protagonismo a su compañero. Aun así, la sinceridad con la que habló a la hora de explicar sus problemas de depresión es poco habitual tratándose de alguien con su estatus. Sea como sea, después de su paso por el Primavera Sound y, tal y como nos confesó al finalizar la entrevista, en otoño le volveremos a tener de vuelta por España.

Hola Frank, ¿cómo te sientes a pocos días de que End Of Suffering salga a la luz?
FRANK CARTER “Estoy muy nervioso. Estoy asustado, inquieto, feliz… Así que supongo que eso es bueno (risas). Siempre es así cuando un nuevo disco está a punto de salir”.

Por las circunstancias personales que han rodeado el álbum, no sé si sientes que te has quitado un peso de encima.
FRANK “Sí, por supuesto. Nada de todo esto ha sido fácil. Ha sido un proceso salvaje de reflexionar, ser paciente, comprender y esforzarme de una manera que nunca antes había hecho. Pero al final lo hemos conseguido. Me siento muy afortunado de tener a buenos amigos que me han apoyado en esto”.

En septiembre de 2017 te viste obligado a cancelar una gira junto a Papa Roach para tratar los problemas de depresión que estabas atravesando. No sé si puedes explicar un poco lo que ocurrió.
FRANK “Simplemente me estaba desmoronando. No estaba lidiando bien con la situación en la que me encontraba. Me resultaba extremadamente difícil seguir adelante. Tenía demasiados pensamientos de los que no podía escapar, lo cual no era nada bueno para mí. En parte tenía que ver con salir de gira, y no quería volver a ello. Así que decidí tomarme un tiempo y centrarme en mejorar mi salud mental para poder seguir haciendo esto durante mucho más tiempo”.

La verdad que desde fuera sorprendió mucho. Estabas en un buen momento profesional. El grupo había arrancado muy bien, estabais girando continuamente, el público era muy receptivo… Pero supongo que no se ve todo lo que ocurre de puertas para adentro.
FRANK “No, obviamente. La gente no tiene por qué saber nada de todo esto. Ellos vienen a verte y tú tienes que intentar ofrecerles el mejor concierto posible. Pero nadie es capaz de ver ni de entender lo que tú sientes de verdad por dentro, salvo tú mismo. Hay personas que te dicen que eres afortunado y que desearían tener la vida que tú tienes, pero en aquel momento yo no me sentía así en absoluto”.

“No se trata de si estamos cabreados o no. Es sólo la música que nos sale” FRANK CARTER

Justo meses antes de que reconocieses que sufrías depresión habíamos perdido a Chris Cornell y Chester Bennington por motivos similares. ¿Viste el hacerlo público como una manera de advertir también al resto de la gente? ¿Que tomasen conciencia de que es algo que se puede superar con ayuda?
FRANK “¿Sabes qué ocurre? Hay una presión enorme cuando estás de gira dando conciertos. Eres responsable de todo el mundo que está a tu alrededor. Hay mucha gente trabajando intentando ganar dinero cuando salimos de gira. No sólo tienes que estar pensando en ti mismo, sino en todas esas personas que dependen ti. Y a veces esa presión puede ser muy abrumadora. Lo que yo necesitaba por aquel entonces era cancelar las fechas que teníamos y poder centrarme en solucionar mis problemas. Si no lo hubiera hecho, probablemente esto se habría acabado. Y ninguno queríamos eso. Antes todo era más sencillo porque no parábamos. Decíamos a todo que sí. Así que cancelar aquella gira con Papa Roach fue un punto de inflexión”.

Lo bueno es que a los pocos meses ya estabas de nuevo en los escenarios. ¿Te sirvió como terapia de choque, por decirlo de algún modo?
FRANK “Sí, por supuesto. Fue muy terapéutico. Me siento afortunado de tener buenos amigos con los que tocar, pasarlo bien escribiendo canciones o saliendo por ahí. Sin duda fue de gran ayuda el poder volver tan rápido, pero sobre todo hacerlo con un respeto conmigo mismo que antes no tenía”.

Entrando en lo que es End Of Suffering, se trata de un álbum algo menos agresivo que Blossom y Modern Ruin. ¿Querías mostrarte más vulnerable?
FRANK “En realidad creo que siempre nos hemos mostrado así en cada disco que hemos hecho. La única diferencia con respecto a éste es que es menos frustrante. Si te fijas en el tipo de agresividad que teníamos en Blossom y Modern Ruin, era rabia que resultaba muy fácil de dejar de lado, porque sólo era ruido. Lo que queríamos hacer con End Of Suffering era un álbum de rock mucho más cuidado y precioso. Y eso es exactamente lo que hemos conseguido. Tenemos un disco del que me siento tremendamente orgulloso. De todas maneras, si te fijas, en cuanto a letra, probablemente nunca hemos hecho un tema tan agresivo como ‘I Hate You’. Y es una canción de blues. Con esto quiero decir que para nosotros nunca se ha tratado de cómo sonase. Esa agresividad y energía sigue dentro de mí, sólo que la transmito de un modo diferente, igual que Dean tocando la guitarra. Siempre hemos tenido la ambición de crecer como compositores y conseguir que todo tipo de público llegue a escuchar nuestra música. No se trata de si estamos cabreados o no. Es sólo la música que nos sale”.

Hablabas de las letras y precisamente las de ‘Angel Wings’, ‘Love Games’ o ‘Anxiety’ son muy transparentes. Siempre has tenido un estilo muy directo, pero no sé si antes habías escrito sobre algo tan profundo.
FRANK “Esta vez he intentado ir más al grano. En el pasado quizás escribía de una manera algo más vaga, no sabría decirte por qué. Pero en este momento he procurado ser lo más claro posible”.

Musicalmente, creo que End Of Suffering lleva mucho más lejos lo que ya hicisteis en Modern Ruin a la hora de abrir vuestro sonido. Siempre habéis dicho que The Rattlesnakes es algo más que un grupo de punk rock. Con este álbum no creo que a nadie le queden dudas al respecto.
DEAN RICHARDSON “Es complicado que la gente juzgue a un grupo por las doce primeras canciones que escribe. Pero no tenemos la misma edad ahora que cuando hicimos Blossom ni estamos en el mismo momento. Siempre hemos querido avanzar y hacer la música más variada posible, no solamente centrarnos en el rock. Por ejemplo, ‘Angel Wings’ es una canción con un poso muy industrial, ‘I Hate You’ es un blues, hay mucho de punk rock en nuestra música, por supuesto… Pero nunca ha sido nuestra intención ir cambiando con el paso del tiempo. La diferencia con este disco es que las canciones fueron muy fáciles de hacer. Cuando estuvimos componiendo nos sentimos muy productivos y todo salió de una manera muy orgánica y natural”.

Sin embargo, aunque vuestra música ha ido evolucionando, en directo seguís siendo pura energía. Estoy convencido de que algunas canciones de End Of Suffering sonarán muy distintas en los conciertos. ¿No os preocupa que quizás parte del público se sienta confuso cuando os vea en concierto y luego escuche el disco y compruebe que es algo completamente distinto?
DEAN “No. De hecho, creo que ahí está la gracia de ver a un grupo en directo. A la mayoría de grupos les suele ocurrir que siempre suenan más enérgicos cuando están en un escenario. Y a pesar de que las canciones de End Of Suffering puedan ser un poco diferentes, pienso que funcionarán muy bien junto a nuestros temas más antiguos”.

Dean, desde que Frank empezó su carrera con The Rattlesnakes, siempre te ha dado mucha importancia. ¿Cómo trabajáis a la hora de filtrar o definir lo que queréis contar en cada canción?
DEAN “Bueno, para cada canción que escribimos yo hago la música y Frank se encarga de las letras. Cuando ambas cosas son capaces de funcionar juntas, es cuando tenemos una canción. Pero no es como si compusiese cosas que intentasen encajar con lo que él dice. No es algo que pensemos demasiado. Los dos hemos ido progresando juntos, por lo que es muy fácil que nos entendamos bien a la hora de trabajar”.
FRANK “Estoy de acuerdo (risas)”.

Esta vez también habéis contado con la ayuda de otro gran guitarrista como es Tom Morello de Rage Against The Machine en ‘Tyrant Lizard King’. De hecho, tengo entendido que le convencisteis en el pasado Resurrection Fest para que acabase colaborando en el disco.
FRANK “Todos nos conocemos y somos buenos amigos desde hace muchos años. Tom me pidió que estuviese en su nuevo álbum y obviamente le dije que sí, pero que nosotros íbamos a entrar a grabar antes que él y teníamos una canción que lo único que le faltaba era un solo de Tom Morello (risas). Así que se pasó una tarde por el estudio y lo hizo. Estoy muy contento de tenerle en uno de nuestros discos. Es toda una leyenda y uno mis mayores héroes musicales”.

Veo que el Resurrection y tú tenéis una conexión muy fuerte desde la primera vez que fuisteis allí en 2016. ¿Qué es lo que tiene de especial para ti?
FRANK “Bueno, en realidad ya había tocado allí antes con Gallows. No sé qué es, pero me encanta España y su cultura, me gusta el punk rock, y adoro la playa (risas). Es imposible no pasarlo bien en el Resurrection. Siempre es un placer tocar allí”.
DEAN “La primera vez que tocamos allí con The Rattlesnakes fue uno de los mejores conciertos que hemos dado. La reacción que vimos del público era muy diferente a la de otros lugares. En cuanto terminamos nos aseguramos de volver lo antes posible. El Resurrection es uno de los sitios donde siempre queremos tocar, y siempre que esté en nuestra mano, estaremos allí”.

GONZALO PUEBLA