La banda que más alegrías nos ha dado de la nueva oleada de heavy metal clásico ha decidido dar un golpe de timón. En Zenith encontraremos cuero y tachuelas, claro que sí, pero para Enforcer ya no sólo se trata de darle gas a una Harley. Todas estas cuestiones fueron tratadas con Olof Wikstrand, un metalhead de los pies a la cabeza.

Bastantes fanáticos de Enforcer se rasgarán las vestiduras en los próximos meses. Ya me veo piras de parches ardiendo en el Keep It True… En efecto, la apertura de miras que se empezó a adivinar en su anterior From Beyond ha acabado por cristalizarse en su nuevo álbum Zenith (Nuclear Blast), donde ya no hay temores ni ataduras. La cosa ya no va solamente de speed metal y NWOBHM por un tubo… aunque, de una forma distinta, anclados en los 80 lo siguen estando un rato.

En esta obra, Olof Wikstrand, el cantante, guitarra y cerebro de los suecos, ha ido a lo grande. Podrían tocar estas canciones en cualquier estadio, o al menos, con ese ánimo ha creado y grabado los diez cortes que componen este disco. Aquí ya sólo huelen a azufre las letras, porque el resto de apartados musicales son tan pulcros y brillantes como la sonrisa de Bon Jovi. Que se ha inspirado en Europe y Scorpions para llegar a ello, nos llegará a confesar el escandinavo…

Con su hermano pequeño Jonas Wikstrand (batería, piano, teclado) y el bajista Tobias Lindqvist permaneciendo fieles a su visión, el líder ha reclutado este mismo año a Jonathan Nordwall para que debute a la guitarra. En teoría, pocos cambios para un giro tan drástico que, como anunciábamos, no está gustando a todo el mundo. Muchas preguntas para un Olof que, de inicio, me advierte que está viajando en tren y que puede que nuestra conexión no sea del todo estable. Pese al ruido y ciertos cortes, nos las arreglamos para entendernos en el lenguaje más universal que existe… y no, no hablo del inglés, qué va… me refiero al maldito heavy metal.

Creo que si algo ha motivado este álbum ha sido el entusiasmo, intentando darlo todo con una gran sonrisa pintada en la cara, pero luego los títulos de las canciones y algunas letras son algo sombrías… ¿Cómo hacer un disco positivo con estas dos vertientes?
OLOF WIKSTRAND “Bueno, podemos tocar con ironía, podemos tocar con esa ironía hasta mañana con mierda como ésa, nos gustan esos dos temas genéricos. Esas dos cosas pueden hacer la misma música, pueden decir lo mismo a través de la música. Me gustan ese tipo de canciones, me gustan esas dos formas de trasladar las letras. Creo que es la combinación perfecta”.

Lo primero que me sorprendió al escuchar la primera ‘Die For The Devil’ es que sonáis como una banda de arena rock de los 80. No sé, más cercanos a Los Ángeles, Mötley Crüe, Poison o Cinderella que a Saxon, Iron Maiden o el British Steel.
“¿Piensas eso de verdad? Creo que, tal vez, suena más a Scorpions, Europe. Un montón a Europe”.

Ah, OK. Eso es.
“¿Sabes? No tocamos el mismo tipo de canciones que antes, ya no es tanto como un disco como Diamonds, si lo recuerdas… Hemos hecho eso durante mucho tiempo, así que es algo nuevo para nosotros”.

Ya, pero ‘Zenith Of The Black Sun’ está cerca de Inglaterra, por decirlo de alguna forma, y ‘Searching For You’ y ‘Thunder And Hell’ seguramente deleitarán a los viejos fans. ¿Cómo has buscado el equilibrio perfecto entre los antiguos Enforcer y los actuales?
“Opino que somos la misma banda, pero que hemos tratado de brindar nuevos elementos para condimentarlo, y que éstos precisan el escuchar el álbum entero, porque entonces notarás que igual una canción se ha grabado como diez veces, por ejemplo”.

Es el mismo grupo, pero evolucionado.
“Eso es”.

‘Regrets’ y su piano muestra que, ciertamente, habéis querido hacer un álbum sin limitaciones, fronteras o miedos, ¿verdad?
“Sí, exactamente. Muestra a todo el mundo que todo está bien para la banda, que no hay fronteras aburridas o que no hay por qué ceñirse a normas invisibles en este viaje. Hemos querido romper con las reglas, hemos roto las reglas, eso es lo que hemos buscado en gran medida”.

¿Y crees que la escena o que la gente del heavy metal va a querer romper esas reglas con vosotros? (Risas).
“No lo sé, no puedo hablar por ellos”.

(Risas) Estamos hablando de peña muy cerrada…
“Lo sé, pero al mismo tiempo, si le preguntas a cada uno de estos chicos por su banda favorita, todos te dirán que Judas Priest, Scorpions y formaciones así, las cuales han realizado cosas muy, muy distintas a lo que hacían en los discos de sus inicios. Creo que es algo que está ocurriendo ahora, hoy en día, que todo se ha vuelto extremadamente cerrado de mente. Si miras a las bandas de antes, a Judas Priest, tienes un equilibrio entre canciones heavy metal y luego algo intermedio, Turbo, pop, y es impresionante, y es Judas Priest. Quiero ser una banda que rompa las reglas pero también las haga, de la misma forma que Judas Priest, Scorpions, Black Sabbath. Todas las bandas clásicas tienen un disco en el que cambian”.

“Me encanta el heavy metal en español, lo tengo por una gran inspiración” OLOF WIKSTRAND

¿Y fue Turbo una inspiración para realizar Zenith?
“Cualquiera como ése, pero por ahí va. Creo que he sacado la inspiración de todos los tipos de música orgánica”.

‘Sail On’ parece la canción más diferente… suena a rock progresivo, a lo más distinto a los Enforcer de antes.
“Bueno, bueno, es algo dinámico… no me importan los géneros, para serte honesto”.

Por otro lado, ‘Ode To Death’ es una gran canción épica de casi 7 minutos, casi que la más ambiciosa que hayas creado… Bueno, es algo que ya ocurrió con ‘Mask Of Red Death’, a decir verdad… ¿Vas a buscar a partir de ahora cerrar siempre los discos con un tema realmente especial?
Mmm… No, es como la de apertura. Me gusta el estilo, pero al mismo tiempo, creo que debe haber dos canciones así, en la cara A, donde la gente ve de qué va este disco, y luego la B es para esa gente más dedicada, para aquéllos que quieran profundizar en nuestra música. En la A pueden entrar más fácilmente en las canciones… cómo lo diría, quizás ese tipo de canciones épicas van mejor al final del álbum, sin llegar a cansar”.

La producción es muy ligera, pero se oyen todos los instrumentos, poniendo especial mimo en uno tan maltratado actualmente como el bajo. ¿No os daba miedo perder fuerza con un sonido como éste?
“¿Ligera? ¿Qué quieres decir? Dedicamos mucho tiempo a que el sonido fuera muy heavy, realmente enorme, y trabajamos mucho en conseguir algo natural, en las baterías, por ejemplo, queríamos unas baterías gigantescas. Pienso que es más heavy que ningún álbum que hayamos hecho antes”.

¿Y por qué decidisteis hacer una segunda versión del disco cantando en castellano? Creo que cierta novia tuvo algo que ver…
“No, no ha tenido nada que ver con ninguna novia”.

¿No? Pues cuéntame la historia detrás de ello…
“Esto viene de un amigo que tiene una banda de pop, una banda de rock en Argentina, y cantan en castellano. Él me sugirió hacer esto con estas canciones. Como ya he dicho, se trataba de romper las reglas, y disfruté del hecho de regrabar todo el trabajo. Está dedicado a los fans latinoamericanos, por supuesto, probablemente el público más dedicado y true del mundo. También para la gente suramericana era muy importante realizar las letras, así que es una idea hecha realidad”.

Sí, se trata de una versión suramericana del español, muy distinta de la mía, por ejemplo (risas).
“¿Lo has podido escuchar? Dime qué te parece”.

Pues eso, que está mucho más cerca del tipo de castellano que hablan ahí que del nuestro, en España (risas).
“Ya, ya, ésa era la idea”.

Es metal colombiano… desde luego no es metal español.
(Risas) Sé que en España sois libres de escuchar las letras en inglés… en Suramérica no tienen la misma relación con el inglés que, por ejemplo, tenemos en Europa, así que por eso está también más dedicado a los fans latinoamericanos que a los españoles, aunque los españoles también lo apreciarán, claro”.

Está claro que la lengua inglesa no es la misma que la española… Cambia el sonido, las palabras, la pronunciación… ¿Has tenido que cambiar frases para sonar bien y creíble? Por ejemplo, ‘Thunder And Hell’ no es lo mismo que ‘Rendido Al Trueno Infernal’…
“No, las letras son totalmente nuevas. Comparten el concepto, la idea, pero hemos tenido que traducirlo al 100%”.

¿Y conoces a bandas como Barón Rojo, Obús, Muro o Ángeles Del Infierno, o las has descubierto ahora…?
“Sí, sí, me interesa mucho el heavy metal en castellano, hay tantas bandas geniales… Kraken de Colombia, Resistencia de Venezuela, por supuesto… qué más… Alakran, de Argentina… Hay tantas grandes bandas… Me encanta el heavy metal en español, lo tengo por una gran inspiración. También me encantan estos grupos y los he chequeado porque mi novia es de Chile”.

¿Y cómo vamos a poder tener ese segundo disco en castellano? ¿Se trata de una edición especial en doble CD, se comprará por separado…?
“Vamos a realizarlo físicamente en Latinoamérica, pero no en Europa. Si lo quieres, vas a tener que importarlo (risas)”.

Sí, creo que haré unas compras por Argentina… (Risas).
“Sí, me parece que Nuclear Blast ha empezado a distribuirlo por Argentina… Se trata de un doble álbum, un doble CD con la versión en español en un CD y el otro con la inglesa, pero únicamente en Suramérica”.

Mucha gente está siempre comparando a Enforcer con un montón de grupos clásicos, pero a mí me gustaría conocer de primera mano qué es lo que realmente te influencia ahora, y lo que lo hizo cuando eras joven.
“Scorpions, Metallica, seguramente Iron Maiden… Esto cuando era un niño. También escuché un montón a Megadeth. Luego, cuando era un adolescente, tuve una época muy centrada en el black metal de la vieja escuela”.

¿Black metal? Mola.
“Sí… Ahora ya no, ahora ya no, pero entre los 13 y los 17, lo que más me gustaba únicamente era el black metal. Todo lo de los 90, su origen, estaba muy centrado en aquello”.

Pues algo de eso debió de quedar, porque conozco a un montón de metaleros extremos muy fans de tu música. Sois una banda de true heavy metal que puede ser apreciada por aficionados a esos sonidos.
“Sí, venimos de esa escena, ése fue nuestro primer lugar. Empecé ahí, dediqué un montón de tiempo a ese tipo de metal, y luego nos volvimos más clásicos y escuchamos de todos los tipos. En estos momentos escucho toda clase de música interesante, música clásica, o jazz, cualquier cosa que me pueda inspirar a hacer algo nuevo, a ir hacia adelante”.

Ya para terminar, eres un cantante que siempre lo da todo y que se expone un montón en directo… Imagino que un resfriado durante una gira puede resultar fatal para tu voz, ¿no?
“Por supuesto, por supuesto, pero nunca pongo mi voz en esa situación, y todos los chicos de la banda pueden cubrirme cantando en algunas canciones para que dé lo mejor”.

PAU NAVARRA