No hace ni dos años que Blood Youth nos sacudieron con Beyond Repair, un potente debut que les llevó a girar con Stone Sour y Prophets Of Rage. Ahora los ingleses regresan con el siniestro Starve y aún más ganas de comerse el mundo.

Ya sabemos que los medios británicos son muy proclives a la exageración. Sobre todo, cuando se trata de ensalzar a sus bandas patrias. Por eso la lluvia de elogios que les cayó a Blood Youth con su primer álbum me la tomé con bastante cautela. Y la verdad es que el disco en cuestión, Beyond Repair, los situaba por encima de la media en cuanto a metalcore se refiere, pero cuando sobre todo me convencieron fue al verles en directo en la gira que los trajo como teloneros de Neck Deep. Fue ahí cuando todo el potencial de Kaya Tarsus (voz), Chris Pritchard (guitarra), Matt Hollinson (bajo) y Sam Hallett (batería) salía a la superficie con una energía increíble. Y afortunadamente, el grupo ha conseguido embotellarla en su segundo largo Starve, publicado por Rude Records. Mucho más bruto y oscuro, pero paradójicamente más pegadizo, su nuevo trabajo volverá a convertir su vida en una montaña rusa todavía más vertiginosa que la que han llevado hasta ahora. Con sus conciertos el 29 de marzo en la sala Vol de Barcelona (con Fears Away) y el 30 en la Wurlitzer Ballroom de Madrid (con Fuck Division) ya en el horizonte, era un buen momento para charlar con su vocalista.

Escuchando vuestro debut, podríais haber tirado hacia distintas direcciones, y creo que en Starve habéis acertado optando por vuestra vertiente más cañera, logrando un disco más compacto. ¿Lo ves igual?
KAYA TARSUS “Sí, estoy de acuerdo. Beyond Repair seguía la misma fórmula que nuestros dos EPs anteriores. Todavía estábamos averiguando quiénes éramos como compositores y como banda. Ahora hemos crecido como personas y músicos y queríamos hacer un disco que destacara. No queríamos hacer una copia de Beyond Repair. Me gusta cuando un grupo evoluciona de un álbum a otro”.

¿Teníais un objetivo marcado de lo que queríais hacer?
“El principal era hacer un disco que fuera recordado durante mucho tiempo. Sé que suena arrogante, pero era a lo que aspirábamos. Queríamos que la gente sintiera con nuestra música lo que yo sentí cuando escuché el debut de Slipknot por primera vez. ¡Me aterrorizó! Y pensamos muchas ideas para conseguir eso. Todos los sonidos que se escuchan en el disco los creamos nosotros”.

Como te decía al principio, me gusta que hayáis tirado por el lado más agresivo. En el primer trabajo algunas partes melódicas me sonaban un poco forzadas.
“Entiendo lo que quieres decir. En los temas de Beyond Repair teníamos muy claro lo que eran los estribillos y cuáles las partes cañeras. En éste está mejor integrado”.

Qué dirías que ha tenido más influencia en Starve, ¿tu vida dentro del grupo o fuera de ella?
“Creo que es una mezcla de las dos. Siempre escribo sobre mi vida fuera de la banda, pero mi vida dentro de ella es la que hace que mejoremos como músicos. Pero necesito tener una vida fuera del grupo para tener cosas sobre las que escribir”.

Pero en los dos últimos años Blood Youth te habrá absorbido mucho tiempo…
“Sí, totalmente cierto. Al final todo lo que hacemos gira en torno a las canciones que hemos escrito. Es algo con lo que estamos lidiando todos juntos. Un día tocas en un pub para tres personas y otro con Prophets Of Rage ante 7.000. Es una locura. Nunca logras acostumbrarte”.

Siempre pienso que esa inestabilidad tiene que ser muy difícil de llevar.
“Sí, tienes que estar preparado para todo. Mañana mismo podríamos estar volviendo a tocar para nadie. Es muy loco. No hace tanto que teníamos pósters de Corey Taylor en nuestras habitaciones y ahora hemos estado de gira con él. Una locura. Tienes que aprender a procesar todas estas cosas. El año pasado volví de una gira en la que habíamos tocado para miles de personas y estaba en casa como deprimido. La vuelta al mundo real es complicada. Tus amigos son abogados, doctores, tiene su casa, y tú te sientes extraño diciendo que eres músico. Pero nunca me quejaré, es lo que he escogido ser”.

¿Qué influencia tuvo la entrada de Matt en el grupo? ¿Llegó a grabar el disco?
“Sí, Matt estuvo en el estudio con nosotros. Sólo llevamos siendo una banda desde hace tres años, pero por primera vez ahora nos sentimos como un ente sólido. Y eso se debe a Matt. Nos ha convertido en una máquina, en una unidad, y no sólo unos individuos que tocan juntos”.

¿Qué más crees que ha sido clave para llegar a este resultado?
“El disco lo ha producido nuestro buen amigo Robin Adams. Es mi compañero de piso (risas). Ha trabajado en el último disco de Architects grabando las voces, así que también está creciendo mucho. Nos conoce y nos entiende, así que grabar con él es genial porque podemos decirnos las cosas sin tapujos. Grabamos el álbum en una granja en el sur de Inglaterra en medio de la nada. Lo hicimos aposta porque queríamos aislarnos de todo. Estábamos nosotros solos, no había ni cobertura. La granja más cerca estaba a tres horas andando. Después de tres semanas allí grabando el disco, fue como si el mundo exterior hubiera desaparecido. Como si estuviéramos en El Resplandor. Bromeábamos sobre qué hubiera pasado si todo el mundo hubiera muerto mientras nosotros grabábamos el disco (risas). Además, lo único que hacíamos era mirar películas de terror, sólo eso. Fue una manera de situarnos al límite. Creo que esa influencia se nota en el álbum”.

Encerrados tanto tiempo juntos, ¿no os acabasteis peleando?
“Una de las cosas buenas de nuestro grupo es que ya éramos amigos de antes. Crecimos en la misma ciudad y nos conocíamos. Una de nuestras reglas de oro es que primero somos amigos y luego está el grupo. Es inevitable que cuando pasas mucho tiempo juntos te acaben molestando cosas de los demás, pero al final, también nos reímos un montón. Nos hemos acostumbrado. Es como tener hermanos, te peleas y a los diez minutos ya ni te acuerdas”.

¿Qué crees que es lo que más les molesta a los demás de ti?
“Que hablo mucho (risas). Y sé muchos datos raros de muchas cosas, así que siempre voy soltando datos y los demás me dicen que me calle. Soy como una Wikipedia andante (risas). O si vemos una película, me sé los datos de todos los actores”.

¿Fuisteis al estudio con todos los temas terminados?
“Sí, lo llevábamos todo listo. La canción más antigua tiene un año y medio, ‘Spineless’. Escribí las letras a principios de 2018, y por entonces ya estaba toda la música compuesta”.

‘Nothing Left’ tiene un groove muy Rage Against The Machine. ¿Fue por influencia de tocar con Prophets Of Rage?
“Quizá a nivel inconsciente pillamos algo sin darnos cuenta (risas). Pero sin duda Rage Against The Machine es una banda que crecimos escuchando”.

¿Girar con ellos ha sido vuestra mayor satisfacción como banda hasta el momento?
“Desde luego fue alucinante. Hasta entonces nunca habíamos tocado en arenas. Fue como un sueño surrealista. Tuve la oportunidad de charlar con Tom Morello. Recuerdo que salí del escenario y que me dijera que le había gustado mucho el concierto y pensé ‘¡Pero qué coño!’. Girar con Stone Sour también fue igualmente surrealista. Estar en el camerino y que entre Corey Taylor y te pregunte cómo estás es alucinante. Pero esperemos que podamos vivir muchas más cosas así”.

“El año que pasé en España fue uno de los mejores de mi vida, así que volver con el grupo es alucinante”

En marzo os tendremos por aquí.
“Sí, en Barcelona y Madrid. Siempre es surrealista para mí porque viví un año en Barcelona antes de formar el grupo. Estaba muy triste y necesitaba escapar de mi ciudad. El año que pasé en España fue uno de los mejores de mi vida, así que volver con el grupo es alucinante. Todavía tengo amigos allí y cuando tocamos con Neck Deep quedé con ellos. Fue muy divertido”.

Justo ayer se hizo la votación en el Parlamento británico sobre el trato del Brexit. ¿Cómo crees que os afectará?
“Sinceramente creo que la gente de mi edad no entiende nada de lo que está pasando. Cada día pasa algo diferente. Hoy habrá una moción de censura. Es una locura. Pero pase lo que pase, nosotros vamos a seguir tocando. Nada nos va a detener. Yo quiero seguir en la Comunidad Europea, todos en la banda lo queremos, porque sabemos que será un problema más que afrontar. Esperamos que se vaya aclarando todo”.

DAVID GARCELL