Neil Peart, el legendario batería de Rush, falleció el pasado 7 de enero como consecuencia de un cáncer cerebral a los 67 años. La noticia se dio a conocer ayer por la noche a través de un representante de la familia y poco después la banda canadiense lo confirmaba a través de sus redes sociales.

Peart está considerado uno de los baterías más innovadores e imaginativos del mundo del rock. Se unió a Rush en 1974 y al año siguiente grabaría su primer álbum con el grupo, Fly By Night. En poco tiempo se convertiría también en el principal letrista de la banda y contribuiría a su continuo ascenso a lo largo de cuatro décadas de carrera.

En agosto de 2015, Peart y sus compañeros Geddy Lee y Alex Lifeson decidieron cesar su actividad tras haber terminado una gira de despedida. El propio Peart fue el principal instigador de esa decisión alegando que no sabía si podía seguir tocando al nivel que esperaba por culpa de una artritis. Al parecer a Peart le diagnosticaron un cáncer cerebral hace dos años, pero no se hizo público.

A pesar de su increíble trayectoria profesional, Peart tuvo una vida muy dura en lo personal. Su hija de 19 años falleció en un accidente de coche en 1997 y diez meses después lo hacía su esposa por culpa de un cáncer. Para superar sus muertes, Peart decidió retirarse de la música y se embarcó en un viaje por Estados Unidos en moto, tal como relató en su libro Ghost Rider: Travels Of The Healing Road.

Afortunadamente, el músico pudo recuperarse y volvió a casarse en el año 2000 y volvió al grupo en 2001 con quien grabaría tres discos más de estudio.

Como era de esperar su fatídica muerte ha conmocionado al mundo del rock y son muchos los músicos que han expresado sus condolencias.

“Hoy el mundo ha perdido a un verdadero gigante en la historia del rock & roll”, escribía Dave Grohl en un comunicado para Rolling Stone. “Una inspiración para millones con un sonido inequívoco que generó generaciones de músicos (como yo) a coger dos baquetas y perseguir un sueño. Un hombre brillante, amable, reflexivo que dominó nuestras radios y tocadiscos, no sólo con su batería, sino también con sus hermosas palabras”.

“Una noticia absolutamente horrible”, escribía Paul Stanley de Kiss en su Twitter “Neil Peart ha fallecido después de haber estado luchando contra un cáncer cerebral durante años. Su vida estuvo llena de tragedias familiares. Muy, muy triste. Estoy en shock”.

“Neil Peart siempre será un mentor y un héroe para mí y su influencia en mí como batería durante los últimos 40 años es imposible de medir”, escribía Mike Portnoy. “Pero más allá de eso, durante los últimos 15 años, se convirtió en un amigo… siempre fue un caballero y un gran anfitrión”. 

Otros músicos como Kirk Hammett de Metallica, Tom Hamilton de Aerosmith, Geezer Butler de Black Sabbath, Scott Ian de Anthrax, King Diamond o Josh Freese también han enviado mensajes en su memoria.

Descanse en paz.