Es evidente que la era dorada de los discos en directo queda ya muy lejana. En los 70 y 80, cuando no existía YouTube, ni redes sociales, ni nada parecido, aquellos mágicos vinilos dobles eran auténticos hitos en la carrera de una banda o incluso podían ayudar a relanzarlas.

Todo eso quedó atrás, pero teniendo en cuenta la actual imposibilidad de asistir a un concierto, y que el mono por escuchar música en vivo está llegando a niveles insoportables, hemos decidido hacer una lista para hacerlo más llevadero.

Así que, buscad el que más se ajuste a vuestro estilo u os llame más la curiosidad, pillad una cerveza, ponedlo a todo volumen, y a disfrutar.

MAYHEM – Live In Leipzig 
Elegido por Pau Navarra.

Live In Leipzig es mi grabación favorita de Mayhem, tanto en vivo como en estudio. El 26 de noviembre de 1990, la alineación más mítica de la leyenda noruega, léase Dead al micro, Euronymous a la guitarra, Necrobutcher al bajo y Hellhammer a la batería, redujo a cenizas esta ciudad del este de Alemania a base de salvajismo, acoples, cabezas de cerdo empaladas y un sabroso sonido putrefacto, aunque plenamente discernible.

A los temazos de Pure Fucking Armageddon o Deathcrush hay que sumarle el morbo que provoca oír al sueco interpretando canciones que acabarían siendo cantadas por Attila Csihar en su debut en largo. ‘Funeral Fog’, ‘The Freezing Moon’ (aquí, con el ‘the’ delante) o ‘Pagan Fears’ cobran un nuevo sentido en este lanzamiento, logrando que, ya para siempre, a muchos les carcoman las hipótesis sobre cómo habría sido De Mysteriis Dom Sathanas, y por extensión esta banda, si, sólo cinco meses después, Dead no se hubiera volado la tapa de los sesos.

TAKING BACK SUNDAY ‎– Live From Orensanz 
Elegido por Berta Martínez.

Grabado en diciembre de 2009, lo interesante de este álbum no es qué, sino dónde. Y es que los de Long Island nos ofrecen un directo grabado en el Angel Orensanz Center, la sinagoga más antigua de Nueva York, reconvertida ahora en centro cultural y todavía en uso ocasional.

El hecho de que sea un unplugged lo hace aún más idóneo para estos días de encierro en casa y la manera en la que transmiten su característica energía al acústico y la voz desgarradora de Lazzara en cortes como ‘Make Damn Sure’ lo convierten en mi favorito. La legendaria ‘Cute Without the ‘E’’ pone el broche final a 50 minutos de un directo sólo para fans.

CRIPPLED BLACK PHOENIX – Live Poznan 
Elegido por Jordian Fo.

En esta tesitura lo fácil y obvio sería recurrir al Loco Live de Ramones o al Live at CBGB de Agnostic Front, pero no, prefiero decantarme por la propuesta arriesgada y minoritaria de Crippled Black Phoenix para que los oídos más inquietos puedan descubrirlos. No quiero parecer elitista, pero una banda que no admite etiquetas, que desarrolla composiciones por encima de los siete minutos y que, a la hora de grabar un disco en directo, se decide por un sitio con tan poco glamour como Poznan, en Polonia, no es precisamente carne de radiofórmulas ni de portadas.

Además, este septeto británico enriquece su sonido con la inclusión de elementos electrónicos y de sutiles notas de piano. Épicos, evocadores y emocionantes, CBP acaban su bolo en Poznan empalmando dos instrumentales durante más de veinte minutos. Grandes.

NIRVANAUnplugged in New York
Elegido por Luis Benavides.

¿Qué estaría haciendo ahora Kurt si estuviera vivo? Nadie puede saberlo, pero siempre he pensado que el acústico que grabaron en los estudios de la MTV mostraba en cierto modo el camino que quería iniciar. Elucubraciones al margen, este disco de 1994 -originalmente retransmitido en el mítico programa Unplugged– resultó ser el particular y precioso canto del cisne del líder de Nirvana, su primer disco póstumo. Cuatro meses después de la  grabación del programa se pegó un tiro en su casa y la discográfica lanzó este disco para consolar a su legión de fans (y hacer caja).

Nunca me gustaron los discos en directo, pero con este disco hago una excepción. Cada cierto tiempo me pongo el DVD con su actuación.

En ese plató de televisión, decorado para la ocasión como un auténtico funeral, con velas y plantas, encuentro algo así como el alma de Nirvana. Sin estridencias, sin recurrir a sus grandes éxitos, con el cello de Lori Goldston. Y realmente me tocan la fibra con estas 14 canciones, entre temas propios y versiones (¿mejoradas?) de los Vaselines, Meat Puppets, David Bowie y Leadbelly.

Este disco da para una miniserie en Netflix. Los preparativos de este concierto, las tensiones con la cadena que trató de imponer unos invitados más conocidos que los Meat Puppets y la inseguridad de Cobain -pidió que sus mejores amigos estuvieran en las primeras filas- acentuada por un fuerte síndrome de abstinencia marcaron la grabación. Todo esto y más aparece recogido en algunas biografías de la banda tan recomendables como ‘Heavier than Hell’ de Charles R. Cross. La perspectiva ‘detrás de las cámaras’ hace si cabe más especial este punto y final.

IRON MAIDENLive After Death
Elegido por Richard Royuela.

Tuve la suerte de vivir la magia de los discos en directo. Un disco en directo significaba, en la mayoría de casos, el punto álgido de la carrera de una banda, la prueba de que un grupo se encontraba en la cresta de la ola. En ese punto se encontraba Iron Maiden cuando sacaron en 1985 Live After Dead, que documentaba la mastodóntica gira de Powerslave. Habiéndome perdido esa gira por una simple cuestión de edad, imposible convencer a mis padres, ese doble álbum era lo más cerca que podía estar de tan magno acontecimiento.

Presentación de lujo, esa doble carpeta la habré visto millones de veces, un libreto que contenía hasta el último detalles de esos 13 meses de gira, un repertorio que nadie podía igualar en aquel momento y, sencillamente, una banda en total estado de gracia convirtieron a Live After Dead en un tesoro con el que, más de tres décadas después, me sigue gustadon recrear, tanto por su propio valor musical como por devolverme a la magia de aquellos momentos de primera adolescencia, donde todo era fascinante.

OPETH – In Live Concert at the Royal Albert Hall 
Elegido por Alba Rodrigo.

En 2010 Opeth celebraron su vigésimo aniversario con seis conciertos exclusivos. El cuarto de ellos fue en el Royal Albert Hall de Londres y, una década después de su grabación, todavía siento mariposas en el estómago cada vez que lo escucho. Con un setlist de lujo (el Blackwater Park íntegro más una selección cronológica de sus trabajos anteriores) junto a la producción del gran Jens Bogren; el disco desprende la elegancia y pulcritud que tanto define a la banda.

Musicalmente no aporta nada nuevo –casi todos los temas son prácticamente calcados a su versión de estudio–, sin embargo, reaviva perfectamente la inmersión sensorial de un concierto de los suecos, aunque con una versión más comedida de Åkerfeldt tras los comentarios. Este directo también está editado en formato audiovisual, lo que da el broche de oro a lo que fue el gran punto de inflexión de la banda.

ELVIS PRESLEY – Aloha From Hawaii Via Satellite
Elegido por Toi Brownstone.

Me cuesta disfrutar plenamente de los discos en directo porque me falta algo, el ruido, el sudor, la cerveza… pero tengo especial debilidad por las actuaciones en directo de Elvis, y más en su época de principios de los 70. Mi cabeza piensa en Las Vegas, pero el de Hawaii es histórico, y es necesario que se incluya en una lista de directos.

Todo en ese evento es icónico: Elvis se encontraba en su máximo esplendor, con su traje con capa American Eagle, y el repertorio fue un auténtico lujo: ‘See See Rider’, ‘Burning Love’, ‘You Gave Me A Mountain’, ‘Suspicious Minds’… para acabar de rodillas con ‘American Trilogy’. Sonará todo lo carroza que queráis, pero es ORO PURO.

MY MORNING JACKETOkonokos
Elegido por Gonzalo Puebla.

Habría sido una elección obvia para un servidor escoger cualquier bootleg de Pearl Jam o How The West Was Won, aquel imponente triple en directo de Led Zeppelin. Sin embargo, siempre he sentido especial debilidad por Okonokos de My Morning Jacket. Tras haber iniciado esa huida hacia adelante y sin retorno que supuso Z, la banda de Jim James marcó un punto de inflexión en su carrera con este directo grabado en el Fillmore de San Francisco.

Con una puesta escénica imitando un bosque, los de Louisville alcanzan momentos de magia absoluta como en ‘One Big Holiday’ o la dupla de 20 minutos formada por ‘Dondante’ y ‘Run Thru’ que estrena el segundo tomo.

RUSHExit… Stage Left
Elegido por Jordi Meya.

Supongo que no soy el único que a raíz de la muerte de Neil Peart en enero ha pasado por una ‘fase Rush’ bastante enfermiza. Y entre otras peculiaridades del trío canadiense, siempre me llamó la atención su utilización de los discos en directo para cerrar una etapa, antes de abrir la siguiente.

Exit… Stage Left, publicado en 1981, recogería la que va de A Farewell To The Kings hasta Moving Pictures. De hecho, el álbum se grabó en dos conciertos y años distintos. Tres de las caras en su formato de doble vinilo corresponden a uno de 1981 en Montreal y la cara 2 a uno de 1980 en Glasgow.

No es que sea el fan nº 1 del progresivo, pero Rush son otra cosa, y éste es el disco perfecto para entenderlo.

MXPXAt The Show
Elegido por Jorge Fretes.

¿Qué más punk que una banda de punk cristiano? En mi más dulce e inocente adolescencia ni sabía que MXPX eran cristianos, mucho menos que años después los vería en la Razzmatazz tocando alguna de las canciones que me volaron la cabeza antes de que llegase el nuevo milenio.

Tres tíos, 23 canciones y 48 minutos para tocarlas. Si te va el hardcore melódico veloz y el punk pop ni te lo pienses, aunque no lo encontrarás en Spotify. YouTube es tu amigo, me lo grabaron en cinta y tardé siglos en poder tenerlo en su formato oficial.

UFOStrangers In The Night
Elegido por Andrés Martínez.

Hay varias leyendas con respecto a ciertos live albums clásicos. Ya sabéis a lo que me refiero, que no todo lo que se escucha está recogido del riguroso directo y que son muchos los añadidos y las partes que se han retocado en estudio. Y sabemos que muchas de esas leyendas son ciertas y confirmadas en algunos casos por los propios músicos.

Strangers In The Night de UFO no escapa a esas acusaciones y la verdad es que me importan bien poco cuando el resultado es tan exageradamente bueno como éste. Su formación clásica con Michael Schenker en estado de gracia se estaba empezando a resquebrajar, pero todavía les dio tiempo a registrar esta maravilla que con el tiempo, ha alcanzado el estatus de disco intocable.

Sólo hay que escuchar esa primera cara… Si existe la perfección en el hard rock está en canciones como ‘Natural Thing’, ‘Out In The Street’ o ‘Doctor, Doctor’. Y luego está ‘Rock Bottom’, claro. Se comenta que una generación entera de guitarristas se amamantó con esta atómica versión donde la Gibson Flying V de Schenker literalmente arde. Decir imprescindible es quedarse muy, muy corto.

RAMONESIt’s Alive
Elegido por David Garcell.

De las cosas que más me joden en la vida es, por cuestión de edad, no haber podido ver a los Ramones en directo. Y escuchando su primer álbum en directo -publicado en 1979, aunque se grabó en el 77-, todavía más.

Ventilarse 28 temas en 53 minutos da una idea de lo a piñón que iban estos tipos. ¿Y hay un mejor arranque para un concierto que ‘Rockaway Beach’, ‘Teenage Lobotomy’ y ‘Blitzkrieg Bop’?

Ves haciendo sitio en tu comedor, porque te será imposible no poguear.

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