¿Cuánto hace que llevo escribiendo en RockZone? ¿Ocho años? ¿Ocho putos años y nunca he puesto a The Beatles en mi Hall Of Fame? Y ahora, ha pasado demasiado tiempo como para tomar una decisión tan complicada sobre qué disco es mejor. Escoger uno sólo no es tarea fácil, ya que The Beatles han estado allí, de una manera u otra, a lo largo de mi vida. ¿Debería escoger Let It Be porque fue el primer álbum suyo que escuché cuando era niño? ¿Debería escoger Yesterday & Today o Revolver porque eran los que más escuchaba en el instituto? ¿O debería escoger Sgt. Pepper’s y The White Album porque eran los que escuchaba en la universidad?

Todos serían buenas opciones, pero escojo Abbey Road, no porque sea mejor que los otros, sino porque fue el primer álbum que escuché, después de haber oído de todo, desde John Coltrane a Judas Priest y de Ween a John Lee Hooker, para llegar a la conclusión de que los Beatles son una de la mejores, si no la mejor, banda de rock que nunca ha existido (la otra sería The Rolling Stones).

El disco empieza, para mí, de una manera pausada con ‘Come Together’. No es que no me parezca una gran canción, pero después de haberla escuchado hasta la saciedad en la radio me he cansado un poco, por no hablar del éxito de la versión de Aerosmith, que también la escuché miles de veces. Así que para mí el álbum empieza de verdad con ‘Something’, una preciosa balada que ninguna banda podría lograr, no digamos ya ponerla tan al inicio de un álbum. La siguiente, ‘Maxwell’s Silver Hammer’, es, de nuevo, el tipo de canción que sólo ellos podrían hacer con su irreverente estilo británico. Es un tema que podría servir como fondo musical de un sketch de Monty Python. ‘Oh Darling!’ es mi corte favorito del disco y el que demostraba a todos su detractores que podían hacer buen rock’n’roll añejo. ‘Octopus’s Garden’ es el intento de Ringo de crear otro ‘Yellow Submarine’ y, aunque es buena, no tiene las mismas cualidades melódicas que su predecesora. Finalmente, ‘I Want You (She’s So Heavy)’ finaliza no sólo la cara A, sino que para mí es el tema más emblemático de todo el álbum.

‘Here Comes The Sun’ abre la cara B, e indiscutiblemente es el momento álgido de George Harrison aquí. Es, a día de hoy, una de las grandes canciones del grupo. De nuevo, ‘Because’ y ‘You Never Give Me Your Money’ son dos de los estupendos temas que le dan a Abbey Road su carácter único y espíritu. Después de esto, las siguientes ocho canciones que nos llevan hasta el final bajan todas de los 3 minutos, y cada una es mejor que la anterior. ‘Polythene Pam’ dura 1:13 y ‘Her Majesty’, unos simples 26 segundos. Bllleeeeaaauuurrrrgghhh… los recopilatorios del sello Slap-a–Ham, dedicados al punk y el thrash, no tienen nada de The Beatles

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