FECHA: 3 DE MAYO DE 2022
LUGAR: SALA RAZZMATAZZ
PROMOTOR: LIVE NATION

Vivimos unos tiempos en los que mientras que muchos adolescentes se han dejado arroyar por el auge del trap y lo urbano como banda sonora de una etapa de rebeldía, chulería e inconformismo, aparecen también figuras como Yungblud, un tipo con un look a veces andrógino y un discurso muy pro LGTBIQ+, que se ha erigido como un referente musical y vital para chavales que se encuentran en plena construcción de su identidad.

No es de extrañar que el 95% del público que había agotado las entradas de Razzmatazz con muchos meses de antelación en una gira, el Life on Mars Tour, que paró solamente en Madrid y Barcelona, no elevara la media de edad en sala a más de 18 años. Los mismos que les permiten aguantar largas colas de espera (la de Razz daba prácticamente la vuelta a la manzana), ponerse sus mejores looks y derramar lágrimas de emoción cuando el de Doncaster hizo aparición en el escenario. Y es que si había una consigna clara esa noche era la de: sé quien quieras ser, cómo quieras ser y no permitas que nadie te haga creer que no eres suficiente.

El show lo abrían las también inglesas Nova Twins, y ¿quién son las chicas? Pues son Amy Love y Georgia South, dos amigas de Londres que llevan en activo desde 2014, que cuentan con Tom Morello como fan declarado y que prendieron la mecha a la velada con su fusión explosiva y bastante insólita de punk, rock furioso, hip hop, grime y sobre todo, mucha, muchísima actitud. Acompañadas de un batería, con una Amy sensual y poderosa a las voces y guitarra, y una virtuosa Georgia al bajo y coros, interpretaron con destreza e intensidad temas de su primer disco, Who Are the Girls?, alentando a la sala con letras de empoderamiento, y avanzaron temas como ‘K.M.B’ del que será su segundo disco, Supernova, cuyo lanzamiento está previsto para junio.

Dominic saltaba al escenario, acompañado únicamente de un guitarrista y un batería,  pasadas las 9 de la noche con el “This is a song about a person I love”, que fundiría las primeras notas de ‘Strawberry Lipstick’ con los gritos apasionados de sus fans, entregadas en voz y alma a su ídolo. Un primer tema en el que marcaría el altísimo nivel de energía que mantendría el cantante hasta el final de la noche. Con sus habituales contorneos insinuantes y una estudiada pero constante muestra de incredulidad, emoción y entusiasmo al comprobar como la sala coreaba cada letra de memoria como si le fuera la vida en ello, a veces incluso por encima de su propia voz. A esta apertura le seguirían la súper adictiva ‘Parents’ y ‘Superdeadfriends’ antes de llegar a una de las más esperadas de la noche, ‘The Funeral’, cuyo videoclip cuenta con cameo de los mismísimos Ozzy y Sharon Osbourne y que podría pasar por una versión emopunk de un Billy Idol meets The Cure.

En ‘I Love You, Will You Marry Me?’ (donde coquetea con el ska) se declaraba a todos los asistentes guitarra en mano, solo la volvería a usar en los versos acústicos de ‘Cotton Candy’ y en la emotiva ‘Mars’ (referencia directa a Bowie), donde ondeó una bandera trans lanzada por el público haciendo nuevamente gala de su apoyo a la comunidad. Y es que aunque tanto su estética como su sonido le deba mucho a bandas que van desde My Chemical Romance a Oasis o Arctic Monkeys, hay en él un sentido del hombre-espectáculo que se acerca mucho más a Robbie Williams (salvando las distancias) que a Green Day.

Siguieron sonando a lo largo de hora y media temas de su debut en 21st Century Liability como ‘Polygraph Eyes’ (un tema “muy especial” para él) o la misántropa ‘Kill Somebody’, así como los más recientes de su segundo Weird!, mientras se dirigía constantemente a la sala para lanzar besos y recordarles que creyeran en sí mismos. En ‘Fleabag’ tomaba prestado el grunge de Nirvana y subía al escenario a un chico para tocar la guitarra, pero fue con ‘I think I’m OKAY’ cuando la sala se vino abajo. No en vano el tema que interpreta originalmente con Machine Gun Kelly es la piedra angular del nuevo resurgir del punk pop que ha abanderado Travis Barker.

Desaparecería después de ésta para volver a los bises lanzando un recuerdo a Ucrania con un “Fuck Putin!” coreado en masa y cerrando su setlist con ‘braindead!’(con la que iluminó de rojo el escenario), ‘God Save Me, but Don’t Drown Me Out’ y el fin de fiesta con ‘Machine Gun (F**k the NRA)’. Se echó en falta uno de sus mejores temas, la britpopera ‘Loner’, pero visto el entusiasmo del respetable -a quien tampoco le chirrió el uso de gran cantidad de pistas pregrabadas, incluidas de voz- dudo que a nadie le importara.

SANDRA ASTOR

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