FECHA: 3 DE ABRIL DE 2019
LUGAR: SALA UPLOAD (BARCELONA)
PROMOTOR: CHROMA NATION / METALCOVA

Me pasé toda la noche observando de reojo a Geoff Thorpe. Su actitud, cada uno de sus movimientos antes, durante y después del show de Vicious Rumors, y, por mucho que lo intentara, no podía dejar de pensar en una película: El Luchador.

Cual leyenda del wrestling venida a menos, y dicho esto con todo el cariño, el guitarrista se resiste a abandonar su micromundo, aquél donde unos pocos nostálgicos quieren seguir fotografiándose con él y disfrutar de sus antiguas canciones. Lo que hay ahí fuera le resulta hostil, duro, casi desconocido… es un inadaptado, y a sus casi 60 años y siempre acompañado por Larry Howe a la batería, prefiere morir sobre un escenario que sentarse en un sofá, que es a lo que el sistema quisiera condenarle, e ir marchitándose lentamente mientras sigue la NFL por la tele o mira cómo juegan sus nietos en la alfombra.

Geoff no se movió de la zona de merch durante los conciertos de los teloneros, siempre atento a su música o a cualquier fan que quisiera saludarle, pedirle un autógrafo o bien un buen apretón de manos, y ya en acción, cada vez que su puntiaguda guitarra emitía alguna diablura, levantaba la vista en busca de la complicidad de algún metalhead, con la ilusión de ese debutante que busca sorprender ante una nueva audiencia.

A su edad, Thorpe no tenía ninguna necesidad de estar en la Upload, de cruzarse medio globo para tocar ante poco más de 120 personas, pero ahí estaba, porque ésta es su vida, esto es lo que hace, ésta es su pasión. Mickey Rourke mereció mejor suerte… Vicious Rumors merecieron mejor suerte, pero la suya es una de esas historias que no hacen más que engrandecer esta bendita epopeya llamada heavy metal.

A celebrar el 30 aniversario de Digital Dictator vinieron los californianos y su álbum más aplaudido es lo que tuvimos. Como no podía ser de otra forma, abrieron fuego con el tema que le da nombre y ya no pararon. El sonido estaba siendo algo sucio y embarullado, pero no importaba: sabíamos que eso iba a ser la orgía prometida. ‘Minute To Kill’ convirtió aquello en una olla a presión y con la híper heavy ‘Towns On Fire’ llegó algo más de nitidez. Justo en el momento preciso. Los Vicious se estaban saliendo.

Esos solos, esas backing tan contundentes y agresivas… ¡Viva el US power! A estas alturas, y con ‘Lady Took A Chance’ como mejor ejemplo, su nuevo cantante Nick Courtney ya había demostrado su tremenda valía, mostrándose más que preparado para un repertorio tan exigente. El joven vocalista se dejó la piel y suerte tuvimos de pillarle en la primera fecha de su gira europea, porque con ese nivel de entrega a saber si sus cuerdas vocales aguantan todo el tour… Si podía con los temas del malogrado Carl Albert, demostró el mismo poderío cuando luego se enfrentó a esa ‘Inmortal’ de Warball, el álbum que el gran James Rivera grabó con ellos.

Los estadounidenses seguían a lo suyo, despachando de principio a fin Digital Dictator, y ‘Worlds And Machines’, ‘The Crest’, la velocidad de ‘R.L.H.’, ‘Condemned’ y la final ‘Out Of The Shadows’ acabaron por certificar, por si había alguna duda, el increíble discazo que es. Pero no terminó ahí la cosa, porque aún nos obsequiaron con varios temas más del tamaño de la citada ‘Inmortal’, un buen repaso a su trabajo homónimo con ‘World Church’, ‘Hellraiser’, ‘On The Edge’, ‘Ship Of Fools’ y ‘Don’t Wait For Me’, una lejanísima ‘Murder’ de su primer álbum… y así hasta completar un concierto de ensueño.

Antes de Vicious Rumors, los alemanes Magistarium nos entretuvieron con su power (europeo) sinfónico, temas como ‘Fear Of Death’ y, entre los paseos de su curtido bajista por el público, pasamos el rato hasta que realizaron una desastrosa versión de ‘I Want Out’ de Helloween en ruso, dado que su simpático cantante Oleg Rudych es de Ucrania. No hacía falta, chicos, aunque aprecio la presencia de un teclista dada la pésima tendencia actual de lanzarlo todo por mesa.

Mucho cambiaron las tornas cuando Air Raid se adueñaron de las tablas. Cumpliendo con todos los clichés que demanda el heavy metal más vetusto y presentando un sonido inmejorable, los escandinavos se dieron un buen baño de ortodoxia y clasicismo. Suecia nunca dejará de exportar grandes formaciones y en estos chavales tenemos otro combo a seguir de cerca. Incluso se marcaron una notable versión de ‘Rising Force’… Hay que tenerlos bien puestos para atreverse con Malmsteen.

En resumidas cuentas, una velada como para luego cenar bocata de tachuelas e irse a la cama en tanga de cuero. Una nochaza para renovar nuestra fe.

PAU NAVARRA

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