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Crónica – Incantation (Barcelona)

Os narramos el trallón que despacharon los estadounidenses.

FECHA: 20 DE MARZO DE 2019
LUGAR: SALA BÓVEDA (BARCELONA)
PROMOTOR: MADNESS LIVE!

Ha llegado la hora de romper una lanza a favor de la sala Bóveda. Heredera de la justita Mephisto, uno de los deportes favoritos entre el rockerío de Barcelona es rajar de ella gratuitamente, achacándole pecados que muchas veces no ha cometido. Cambió el nombre y todo el equipo, pero no su fama.

Es un recinto complicado en cuanto a acústica, salta a la vista y me lo han comentado ciertos técnicos, pero también sé que algunas bandas a las que idolatráis, en cuanto ven un rayo de sol tras dos semanas metidos en un autobús de gira por la sombría Europa, pasan de probar sonido y se piran a la playa. Eso es verídico, me lo ha contado personal de allí. Como yo he tocado en Bóveda, y en más de una ocasión ya, os aseguro que quien realiza pruebas a conciencia y se lo curra, peta de lo lindo. Vaya que sí. Como lo hicieron Kampfar, como lo hicieron Vidres A La Sang, como demostraron Aborted y su séquito, y como lo lograron los tres protagonistas de esta crónica.

Ante una sala bastante desangelada todavía, Skinned salieron a defender su veterano brutal death. Es una banda a la que personalmente tenía ganas de ver, pero a pesar de su profesionalidad y excelente ejecución, sus canciones me parecieron demasiado manidas, muy de manual. Distraídos y poco más, aunque puestos a pasar el rato, mejor acompañados de un gutural como el de John Meyer.

Cómo cambiaron las tornas en cuanto Defeated Sanity pisaron el escenario. Antes de su show me sorprendía a mí mismo afirmando a colegas que igual les había visto demasiado en los últimos tiempos, que si en Reus, que si en el Netherlands, que si en la Upload… paparruchas. Con los germanos nunca es suficiente, y por increíble que parezca, van a más con cada nuevo bolo que les ves.

Con un dominio apabullante de la híper velocidad y esa pizca más letal de slamming, Josh Welshman y sus secuaces nos atropellaron con un vapuleo sólo entorpecido por la rotura de una cuerda en la guitarra de Christian Kühn, lo que paró durante unos minutos su descarga. Mira que salir de gira sin una de repuesto… Como si nada hubiera ocurrido, su tropelía prosiguió con una saña inexplicable, con Jacob Schmidt paseándose por su bajo cual mantis religiosa y un batería, Lille Gruber, aporreando como el virtuoso que es. Porque existen unos tales Dying Fetus, que si no diríamos que lo suyo en vivo se acerca demasiado a la perfección.

Menuda papeleta para Incantation, salir tras los alemanes… pero desde una visión distinta del death, desde el prisma de la historia y la vieja escuela, asistimos al segundo bolazo de la noche. Diferentes, pero igual de asesinos.

Capitaneados por John McEntee y su vozarrón, Incantation tuvieron a todos los “motherfuckers” comiendo de su manita con el castañón que despacharon, repasando su imprescindible discografía con ‘Christening The Afterbirth’, ‘Golgotha’, ‘The Ibex Moon’, ‘Carrion Prophecy’, ‘Impending Diabolical Conquest’ o el bis ‘Profanation’. De su último Profane Nexus, poquito, sólo ‘Lus Sepulcri’, ‘Rites Of The Locust’ y ‘Omens To The Altar Of Onyx’, pero la verdad es que durante esa carnicería podrían haber tocado lo que les diera la gana. Y cómo se lo pasó Sonny Lombardozzi a la guitarra, un acertado fichaje con la correcta presencia que demanda el noble arte del hostión antiguo. Qué paliza, aún me duelen las costillas…

Oro, armas, farmacéuticas, cocaína y death metal americano: no hay valores más fiables en los que invertir.

PAU NAVARRA