FECHA: 23 DE JULIO DE 2022
LUGAR: SALA RAZZMATAZZ 3 (BARCELONA)
PROMOTOR: MADNESS LIVE

Se apreciaba una noche especial, aunque solo fuera por la cantidad de gente con buen gusto que llevaba camisetas de Dissection en la sala.

Foto Bloody Tyrant: Eduard Tuset

Bloody Tyrant desde Taiwan abrieron la noche con su mezcla de black metal con toques folclóricos propios con la inclusión de instrumentos de cuerda tradicionales como la pipa que les acompañó en casi todos sus temas. Fue la sorpresa más grata de todos los conciertos de esa noche. En directo oímos un black melódico old school que al aportar sus propios toques folk a veces nos recuerdan a unos primeros Ulver o Storm con una voz mucho más suave y con toques de black mucho más moderno y bastante más rumbero donde su vocalista Kin Lin se debate continuamente con una voz melódica y una más brutal. Su puesta en escena era bastante espectacular, todos enfundados con sus ‘Haori’ (unas chaquetas tradicionales) y con un inicio con proclamas en contra de China.

Foto Ultar: Eduard Tuset

Las dos bandas siguientes provenían de Krasnoyarsk, Rusia, y el post black metal era su marca de base. Ultar fueron los siguientes en tocar y tan solo por su adoración a H.P Lovecraft creo que ya tenían ganados a una buena parte de la audiencia de esa noche. Sonaron temas con nombres como ‘Nyarlathotep’, ‘Insmouth’ o ‘Father Dagon’ y tan solo falto una invocación para que saliesen un par de profundos de los aledaños de la sala y empezase a abrirse el suelo para que el Innombrable, cuyo nombre no me atrevo a pronunciar esta crónica, surgiera de las profundidades bajo esas luces rojas que mantuvieron durante todo su concierto. Su post black era más suave, como si bandas como Cult Of Luna practicasen ese estilo pero con unos agudos que atraviesan muchos oídos hoy en día y su directo fue de menos a más para un final de headbanging puro y duro.

Foto Grima: Eduard Tuset

La actuación de Grima fue muy diferente. Su black metal está rodeado de naturaleza y entre las sombras del escenario puedes discernir que todos sus integrantes lucen una máscara que simula la corteza de un árbol. ¡Cómo me hubiese gustado más luz para que se hubiese observado todo esto! En directo es más contundente y ambiental, con punteos que nos suenan a un black más primitivo como los de la parte final de ‘Siberian Sorrow’. El cierre con ‘Enisey’ fue lo mejor de esta banda, un temazo épico y con melodías a lo Enslaved de la primera época pasados por un filtro moderno.

EDUARD TUSET

Artículo anteriorÓSSERP – ‘Els Nous Cants De La Sibil·la’
Artículo siguienteLa joya del día – ‘Epidemic’