FECHA: 25 DE OCTUBRE DE 2019
LUGAR: SALA BUT (MADRID)
PROMOTORA: LAST TOUR INTERNATIONAL

Lo mismo es solo cosa mía, pero siempre he tenido la impresión de que Gluecifer estaban considerados como la banda menor del Big Four del rock escandinavo. No tuvieron las aspiraciones de llegar a ser estrellas mundiales como Backyard Babies, ni la trayectoria al alza de The Hellacopters, ni el carisma o la imagen de Turbonegro. Pero sin embargo se ganaron ese merecido lugar por méritos propios y han contado con el cariño fiel de la afición. Al fin y al cabo, a nadie les llaman Kings Of Rock por casualidad.

Lo que sí que era totalmente inesperado es que tras 13 años de absoluta inactividad los noruegos hayan vuelto en un estado de forma fuera de lo normal, tal y como se pudo comprobar en el Azkena de 2018. Como si los hubiesen conservado en formol, vencieron por KO técnico ante el asombro de propios y extraños. Y claro, había que comprobar si aquello iba en serio o solo fue un espejismo.

Antes de ello, pudimos ver a unos Kosmic Boogie Tribe que ejercieron a la perfección su papel de teloneros. Recogiendo la herencia rockera del norte, se dedicaron a empalmar temas como ‘Creatures Of Habit’, ‘Pablo Was Here’ y ‘Living The Dream’ a lo largo del tiempo que disponían. No es que vayan a ser la nueva sensación surgida de Noruega, pero fue un buen entrante para el plato fuerte.

Foto Kosmik Boogie Tribe: Blanca Gemma Fuerte

A la que Captain Poon, Biff Malibu y el resto de sus compañeros tomaron posiciones para arrancar con ‘Call Form The Other Side’, el ambiente se cargó de electricidad y ya no se iría hasta que salimos por la puerta de la sala. Menuda manera de entrar a matar. Pero ¿cómo no hacerlo si empiezas con ‘Car Full Of Stash’, ‘Get The Horn’, ‘Easy Living’ y ‘Reversed’? Como si no hubiera pasado el tiempo por ellos, vimos a una banda absolutamente pletórica y disfrutando del momento junto a la parroquia. Cuando sonó ‘I Got A War’ aquello se vino abajo, claro.

Aunque el protagonismo se lo llevaron Basement Apes y Automatic Thrill, echaron la vista atrás para traer de vuelta sus inicios más primitivos. ‘Leather Chair’, ‘Ducktail Heat’, ‘Evil Matcher’… y el ritmo no bajaba. Lo de Biff Malibu es digno de estudio. Si a uno le dicen que este hombre se ha pasado la última década y media paseándose por platós de televisión participando en tertulias políticas, no se lo creería. Igual que sigue luciendo barriguilla y algo de cartón, no ha perdido nada de flow sobre el escenario. Y, por supuesto, sigue contando con un cañonazo por voz.

Foto Gluecifer: Blanca Gemma Fuerte

El setlist seguía siendo un sueño húmedo para cualquiera de los que les hemos echado en falta. Rarezas como ‘You Keep Me Up All Night’, una cover de ‘He’s A Whore’ de Cheap Trick, y demostraciones de que se puede tener clase y pasarte por encima como un mercancías en ‘Shaking So Bad’ y ‘Here Come The Pigs’. La recta final con dos bises fue ya de escándalo con ‘Bossheaded’, ‘Year Of Manly Living’, ‘Desolate City’ (acojona pensar que escribieran semejante himno cuando decidieron dejarlo) y el ‘Nice Boys (Don’t Play Rock N Roll)’ de Rose Tattoo como perfecto colofón. Hora y media de feliz reencuentro con una banda que nunca debió marcharse.

Junto a la visita de The Hellacopters el pasado mes de mayo, el mejor concierto rockero de esta temporada. Y es que como rezaba una camiseta que le lanzaron a Biff Malibu, “Rock Rules”. Ya lo creo que sí.

GONZALO PUEBLA