FECHA: 8 DE DICIEMBRE DE 2018
LUGAR: SALA CARACOL, MADRID
PROMOTORA: DESTROYER MANAGEMENT

Si ya de por si nos congratula enormemente ver el nivelazo que gastan últimamente las bandas que tenemos por aquí, nos alegra todavía más comprobar cómo hay gente que apuesta fuerte por nuestra escena, circuito o como cada cual quiera llamarlo.

Daniel Claudín es uno de ellos, y por ello mismo decidió volver liarse la manta a la cabeza con su agencia Destroyer Management para traer una nueva edición del Destroyer Fest con un cartel que es tan solo una pequeña representación de lo mucho y bueno que tenemos en el underground patrio.

Siempre hay dudas sobre como reaccionará el público ante propuestas de este tipo, pero desde que se abrieron las puertas de la Caracol ya percibíamos que iba a ser una noche con mucho ambiente, con gente que incluso había viajado para no perderse el evento. A los madrileños Skylines les tocó la siempre peliaguda tarea de romper el hielo. En activo desde 2014, este jovencísimo trío ya cuenta con un par de interesantes EPs y está empezando a curtirse en grandes citas como esta. La mala suerte se cebó con ellos a mitad de la actuación cuando de forma inesperada el bajo decidió dejarles tirados. Lejos de arrugarse y tras cambiar de instrumento, se repusieron con su recién estrenado single ‘Fading Lights’, que anticipa su álbum de debut para 2019, y algunas de las mejores composiciones de su EP Inertia Of The Anchors como ’25’ y una ‘True Believers’ que contó con la colaboración de Edu de Ella La Rabia.

No éramos pocos los que teníamos ganas de ver a Viven en directo. Tres largos años habían pasado desde la última visita a la capital de los catalanes, y aunque ahora con Las Tripas Y El Lodo se han pasado al castellano, lo que permanece inmutable es su calidad como banda.

Interpretada con una precisión quirúrgica, poco a poco fueron desgranando su última obra donde los desarrollos instrumentales de ‘Debes Mandar’, ‘Coronas De Laurel’ y ‘El Asta Y La Pancarta’ por momentos nos recodaron a los mejores Baroness. Mezcla de stoner, progresivo y lo que les echen, pero con mucha personalidad. Más de uno salió con su nombre bien apuntado.

Otros que hacía tiempo que no pisaban Madrid eran Virgen. Aquellos chavales que debutaron hace ya más de una década con Primera Vez se han hecho mayores y han tenido que superar todos los obstáculos que el paso del tiempo coloca en tu camino (cambios de formación, un segundo disco que parecía que nunca iba a llegar…). Pero por lo que pudimos ver en el Destroyer Fest, la realidad es que el combo alicantino se encuentra más fuerte que nunca.

Todavía con las canciones de Polsaguera como esqueleto principal del setlist, salieron dispuestos a devorar el escenario gracias a la intensidad de Jorge Vileilla, un auténtico showman que no paró hasta vaciarse por completo. Momentazos cuando bajó al foso para vomitar ‘Bocaperro’ o recuperando aquel ‘Cada Vez’ de sus tiernos inicios. Con un nuevo EP de título Que Parezca Un Accidente a la vuelta de la esquina, el potro desbocado de La Vega Baja sigue trotando con fuerza.

Tras semejantes descargas, se imponía un cambio de tercio. Es posible que Caboverde fuesen la banda que presentaba un sonido más ‘diferente’ en comparación con el de sus compañeros de cartel. Y quizás por eso mismo, por presentar una propuesta más cuidada, fueron los que mejor sonaron de toda la noche. Para quienes piensen que el nuevo proyecto de Juan Blas es más suave que otras aventuras como Minor Empires o Nothink, se llevarán toda una sorpresa cuando les vean encima de un escenario. Canciones como ‘Seguir Vivos’, ‘Lectura Obligatoria (Para Conciliar El Sueño)’, ‘Rivales’ o la fácilmente coreable ‘Nada Que Celebrar’, no solo adquieren otra dimensión cuando son interpretadas en vivo, sino que además parecen haber calado muy rápido entre la gente. Apenas acaban de echar a andar, pero por las tablas que acumulan entre todos su componentes, parece que lleven ahí toda una vida.

Les tocaba cerrar a los también locales Ella La Rabia. Desde que entramos en la sala vimos muchas camisetas con su nombre, pero no imaginábamos que la iban a liar de semejante manera. Con un debut que ni tan siquiera ha cumplido un año de edad, la formación de origen canario pero afincada en Madrid ya cuenta con una auténtica legión de fieles que se volcaron de lleno a la que empezaron a sonar los primeros acordes de ‘Las Nuevas Armas’. Lo que siguió a continuación fue una verdadera locura.

Pogos sin parar, stagedivings, invasión del escenario durante ‘Limerencia’, walls of death… No hay duda de que en directo Ella La Rabia lo apuestan todo a la intensidad, pero además de ello tienen temas que el público canta como propios. Jorge de Virgen y Juan de Caboverde se subieron para cantar en ‘La Huella’ y ‘Atenai’ respectivamente, pero ni aún así hicieron sombra a un grupo llamado a patear muchas puertas en el futuro inmediato.

Con semejante sabor de boca y tras despedirnos de las muchas caras conocidas que nos encontramos, abandonamos la Caracol con una idea muy clara en la cabeza; En 2019, estoy hay que repetirlo.

TEXTO: GONZALO PUEBLA FOTOS: DANIEL CLAUDÍN

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