FECHA: 28 DE FEBRERO DE 2019
LUGAR:
MOBY DICK (MADRID)
PROMOTOR:
DESTROYER MANAGEMENT

Para recoger, primero hay que sembrar. Catorce llevan ya más de una década trabajando sobre el terreno y es ahora cuando están viendo la recompensa a tanto esfuerzo. Observando la buena acogida que está teniendo en estas primeras semanas de vida Arcadia, cuesta creer que hace cosa de un año el trío de Sevilla estuviese incluso planteándose su continuidad. Por suerte, tanto para ellos como para nosotros, no sólo han decidido seguir adelante, sino que podemos afirmar que ahora mismo están viviendo el momento más dulce de toda su trayectoria como pudimos comprobar a su paso por Madrid.

Acompañados por Ella La Rabia (quienes se sumarán en varias fechas de la gira que protagonizarán ambos durante esta primavera), los hispalenses nos brindaron una noche que será difícil de borrar en una buena temporada. Pero antes el combo afincado en Madrid (aunque de sangre canaria) se subió a las tablas dispuesto a partirlas como es norma en ellos. Que ya en el primer tema contasen con la participación de Jorge Vileilla de Virgen para ‘La Huella’, indicaba que iban a salir con el cuchillo entre los dientes.

Ella La Rabia

Si bien es difícil no contagiarse por la entrega con la que atacan cortes como ‘Elba’, ‘Atenai’ (donde Juan Blas de Minor Empires y Caboverde volvió a ponerse delante del micrófono), ‘Las Nuevas Armas’ o ‘Limerencia’, lo cierto es que el sonido esta vez resultó algo más tosco que cuando pudimos disfrutarlos hace unos meses en el pasado Destroyer Fest. Aún con todo, ya se les notan muchas tablas y sus ganas de liarla son innegociables, como demostró un hiperactivo Edu mezclándose entre el público antes de rematar con ‘Magma’.

Por su parte, Catorce sencillamente nos pasaron por encima. Puede que en su versión de estudio sea fácil destacar esos componentes más melódicos que les hacen tan especiales, pero cuando Jaime, Josemi y Luis se suben a un escenario se convierten en un rodillo que arrasa con todo bicho viviente a su paso. Sólo había que ver a Jaime cantando a grito pelado la intro de ‘Autómata’ mientras esta sonaba por la PA. Estaba claro que no se iban a guardar nada y así fue.

Catorce

Sirviendo Arcadia de columna vertebral del setlist, arrollaron de primeras con ‘Myria’ para empalmar con ‘Einstein-Rosen’, uno de los temas más celebrados de su anterior trabajo, el estupendo Agua. Naufragio. Equilibrio., del que más tarde caerían otros como ‘Farsalia’, ‘Nuevacosta’ y ‘La Herida’. Tan sólo recuperaron ‘Caminantes’ de su debut Atlas, pero fue más que suficiente para nutrir de músculo a un repertorio que les convierte en un conjunto difícil de batir en el cuerpo a cuerpo.

Y esto es en gran parte gracias a que entre sus nuevas composiciones han vuelto a dar con la tecla para facturar títulos repletos de ese algo especial que acaba por introducirse en tu subconsciente, convirtiéndolos en algo propio. ‘Tannhäuser’, ‘Caribdis’ y ‘La Montaña’ arrancaron los primeros cánticos, llevándonos al límite de la afonía y haciendo notar lo rápido que han calado entre el respetable, al igual que Luis en la batería. Era complicado suplir a otra bestia de las baquetas como Luis Manuel Terán, pero el nuevo fichaje no solo ha encajado como un guante, sino que parece que lleva con ellos toda la vida funcionando como un reloj.

Catorce

‘Noviembre, 2019’, ‘Las Hienas’ y muy especialmente esa maravilla llamada ‘Antípodas’, se fueron sucediendo como cañonazos directos al corazón. No son Catorce muy dados a la charleta entre los parones para afinar y tomar un respiro más allá de dar las gracias. Y ni falta que les hace. Todo lo que tienen que decir se puede escuchar en sus canciones como bien supo reconocerles una sala prácticamente llena y rendida a los pies de un grupo que comienza a dejar de ser ese secreto conocido por solo unos pocos. Ya iba siendo hora.

TEXTO: GONZALO PUEBLA
FOTOS: BLANCA GEMMA FUERTE

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