FECHA: 27 DE OCTUBRE DE 2025
LUGAR: LA RIVIERA (MADRID)
PROMOTOR: HOUSTON PARTY

Aun habiendo agotado las entradas en su anterior visita de hace tres años y venir ahora acompañados por otro grupo tan potente como Elder, me sorprendió muchísimo que All Them Witches se atrevieran en esta gira con salas del tamaño de La Riviera o Razzmatazz. Admito que hasta hace poco no he seguido tan de cerca su trayectoria, pero no deja de llamarme la atención cómo están llegando a audiencias incluso ajenas al circuito del stoner y el rock psicodélico.

Probablemente sea porque, precisamente, su propuesta esquiva los lugares comunes del libro de estilo, dando cabida tanto al blues como al folk en ciertos momentos. Mientras que muchos otros compañeros de clase se han dedicado a copiar los riffs de Black Sabbath o Kyuss con más o menos gracia, ellos han sabido captar el espíritu de libertad de aquellos pioneros y adaptarlo para dar con un estilo tan propio como abierto. A pesar de que su música no es para nada accesible al gran público, tal vez ahí resida el secreto de su encanto.

Tampoco sus compañeros de tour son una banda de fácil asimilación, aunque por méritos más que merecidos Elder llevan años establecidos como punta de lanza de la escena. Eso dentro del nicho, ya que fuera de él continúan siendo una formación para minorías que va siendo descubierta poco a poco por curiosos y recién llegados. Algunos prefirieron apurar otra ronda en el bar en lugar de entrar antes a la sala para presenciar el despliegue de los bostonianos. Obvia decir que cometieron un gravísimo error.

Foto Elder: Rubén G. Herrera

Ahora mismo la cuadrilla liderada por Nick DiSalvo funciona como un reloj suizo cuando toca ejecutar esos intrincados pasajes instrumentales que campan a lo largo de sus extensísimas canciones. Apenas fueron cuatro, pero cuando te toca jugar el papel de telonero y apenas tienes 40 minutos a tu disposición es lo que hay. Eso sí, un par de temas de Elder dan para mucho, ya que en cada corte esconden más ideas que en discografías enteras. Obviando su primitivo debut y el magistral Lore del que ya celebraron su décimo aniversario el pasado mayo, cada uno de sus álbumes tuvo una única representación en el setlist.

Curiosamente optaron por abrir con dos piezas a priori menos populares (si es que ese término se puede aplicar en su caso) como ‘In Procession’ y ‘Thousand Hands’. Poco importó, porque salvo la voz de DiSalvio un par de puntos por debajo del resto de instrumentos, sonaron impecables a la hora de plasmar ese rock que transita entre la psicodelia y el progresivo. Lo mejor llegó con ‘Merged In Dreams – Ne Plus Ultra’ con un Nick estelar devorando el mástil a cada riff y punteo. Una exhibición total por parte de una banda que se encuentra entre lo mejor del género a día de hoy. Se despidieron con un tema mítico de su cancionero como ‘Gemini’ rememorando sus comienzos más cercanos al stoner. Otra lluvia de rocosos y aplastantes guitarrazos para clausurar un set que, si de alguno de nosotros dependiera, hubiera durado el doble. Suerte para quienes puedan pillarles este mismo jueves en Bilbao.

Foto All Them Witches: Rubén G. Herrera

‘War Pigs’ de Sabbath a modo de intro y la sala entera cantando esa ya legendaria primera estrofa fue el único “adorno” que se permitieron All Them Witches como puesta en escena. Más allá del juego de luces, no hubo ningún elemento extra musical que distrajera de lo verdaderamente importante durante su presentación. Es un detalle que hace aún más curioso su poder de convocatoria. Sin mayor dilación, abrieron la lata con ‘Bulls’ para ir carburando con la más directa ‘Enemy Of My Enemy’. Todo sobriedad, sin artificios de cara a la galería.

Y es que quizás por su forma de ser o porque debían de estar agotados tratándose de la última fecha de la gira, el bajista Charles Michael Parks Jr. hizo los parlamentos justos y necesarios. Pero tampoco se puede hablar de frialdad, ya que cuando atacaban ejercicios de hard blues psicodélico como ‘Workhorse’ y ‘The Marriage Of Coyote Woman’ entraban dentro de su propio universo. Una dimensión que, o bien cuesta atravesar debido a su densidad, o te arrastra irremediablemente.

Si sumamos que también presentaron varios inéditos que presumiblemente deberían aparecer en su próximo trabajo (títulos como ‘Culling Line’, ‘Angel On The Wayside’ y ‘Aethernet’ han ido desfilando por su repertorio en estas últimas semanas), queda claro que los de Nashville plantearon un concierto para muy cafeteros que encontró su punto culminante en una gloriosa ‘Diamond’ prolongada hasta el infinito. Un toma y daca en el que cada miembro tuvo espacio para lucirse. Desde el guitarrista Ben McLeod comandando la sala de máquinas, el detallismo del teclista Allan Van Cleave y sus disonancias al violín, o su reciente incorporación, ese toro en forma de batería llamado Christian Powers que sostuvo en todo momento la estructura. Y por si no fuera suficiente con semejante huracán de ida y vuelta, empalmaron con ‘1×1’. El instante más demoledor de la noche sirvió para demostrar que, cuando se ponen, All Them Witches son un grupo de altos vuelos.

Ya en el bis sí que recurrieron a algunos de sus pequeños hits. ‘When God Comes Back’ y ‘Alabaster’ con una marcha de más incitaron al pogo y hasta al crowdsurfing del respetable. Hora y media larga sin concesiones por parte de una banda que mira más por sí misma que por el público. El que quiso dos tazas, quedó bien servido. Hubiera sido un gran remate verlos improvisar alguna jam junto a Elder, pero en su lugar les invitaron a inmortalizar una foto para clausurar una gira donde han demostrado que el stoner puede tener vida más allá del cascarón.

GONZALO PUEBLA