No pasa con mucha frecuencia, pero de vez en cuando llega un disco que te atrapa desde el primer momento y sientes la necesidad de escuchar, al menos, una vez día. Como si se tratara de una adicción, buscas cualquier momento para darte una nueva dosis que te calme el mono.

Pare Nostre Que Esteu A L’Infern, el tercer largo de los tarraconenses Crim, es un chute de adrenalina que te reactiva el cuerpo y el espíritu con una docena de canciones redondas. El arranque es simplemente imbatible, siendo el tramo que va de ‘Poster No Hi Ha Final’ a ‘Ullals de LLet’ lo mejor que han parido nunca. La efectividad de sus riffs, la pegada de la sección rítmica y el ímpetu con el que Adri canta con su voz de papel de lija logran que la tensión no decaiga en ningún momento. Por no hablar, de esos coros que entran como un vendaval en cada estribillo.

Sin variar demasiado su fórmula, la banda ha sido capaz de mejorar sobre lo ya existente. Los punteos heavies de ‘Pare Nostre Que Esteu A L’Infern’ o ‘De Debò’ o el toque más melódico de ‘Caiguda Lliure’, ‘Himnes Contra El Temps’ o ‘L’Instint Dels Animals’ son leves, pero bienvenidas, aportaciones a su contundente punk rock. Aunque quizá el tema que mejor resume lo bueno que es este disco sea esa ‘La Puta Copa Del Rei’ que no puedo quitarme de la cabeza.

Y aunque no entiendas el catalán, no te preocupes, la verdad que hay detrás de cada palabra trasciende a cualquier idioma. Si todavía nos ha entrado en su mundo, ya tardas.

JORDI MEYA