Inicio Críticas de Discos BLOOD INCANTATION – ‘Hidden History Of The Human Race’

BLOOD INCANTATION – ‘Hidden History Of The Human Race’

Un álbum digno de los 90.

Blood Incantation son una de las más brillantes revelaciones que el death metal haya tenido en esta década. Su primer álbum Starspawn fue celebrado entre los círculos más refinados, y su tour junto a Spectral Voice algunos lo recordamos con gran cariño. Tres años después de su aplaudida ópera prima, el cuarteto de Denver debía ratificar todo lo bueno expuesto ahí, y en mi opinión, lo ha logrado con creces en Hidden History Of The Human Race.

Por los títulos y la portada interpreto que el álbum se centra conceptualmente en la teoría de los Antiguos Astronautas, una especie de creacionismo alienígena que siempre ha despertado mi interés, aunque varias de sus formulaciones las considere ridículas, tan arbitrarias como las de cualquier otro credo. De todas maneras, si ha servido de inspiración extra para que estas cuatro canciones alcancen un nuevo nivel, le concederemos un plus de notoriedad. Tal como arranca ‘Slave Species Of The Gods’ uno no puede dejar de pensar en Morbid Angel, aunque luego salga a relucir esa vena progresiva que embarga muchos de sus temas. Prog bien planteado, claro… Inteligible, que fluye y sirve al tema, con ecos de Nocturnus o Gorguts.

Tremendo el bajo fretless de Jeff Barrett en la intrincada, excelente y exótica ‘The Giza Power Plant’; sorprendente el inicio jazzístico y cómo va desplegándose la instrumental ‘Inner Paths (To Outer Space)’ para alcanzar el clímax: los 18 minutazos finales de ‘Awakening From The Dream Of Existence To The Multidimensional Nature Of Our Reality (Mirror Of The Soul)’.

En esta pieza, que casi podemos catalogar de épica, el espíritu de Trey Azagthoth vuelve a aparecer con fuerza, aunque evidentemente, en este largo recorrido hay mucho más. Sobra decir que es la mejor composición que hayan publicado hasta ahora, un corte espectacular al alcance de pocos.

Una producción totalmente old school remata un álbum digno de los 90.

PAU NAVARRA