Inicio Críticas de Discos BLACK CURSE – ‘Endless Wound’

BLACK CURSE – ‘Endless Wound’

Black death alevoso sin rasgo alguno de humanidad.

Con peña de Blood Incantation, Spectral Voice o Primitive Man, ¿qué se podía esperar? Pues si nos situábamos en el escenario más pesimista, una obra depravada, una hecatombe, el caos primordial.

Y así ha sido, afortunadamente. Acoples, y en tromba que ‘Charnel Rift’ te arrebata toda dignidad. Eli Wendler está poseído por un ente de lo más perverso, durante el álbum de debut de Black Curse se muestra como un Attila Csihar torturado por la Inquisición. Parones doom ominosos, arrebatos de war metal totalmente insensatos, black death alevoso sin rasgo alguno de humanidad. Tremendo el destroce neuronal que ‘Enraptured By Decay’ puede provocarte, denunciable la humillación que ‘Seared Eyes’ significa, imposible ser más primitivo que ‘Lifeless Sanctum’. Y lo peor es que, con ‘Endless Wound’ y ‘Finality I Behold’, el disco va a más y debes reconocer que es jodidamente sobresaliente.

¡Qué berridos, cuánta inquina! Arthur Rizk, el nuevo genio de los sonidos ultrajantes, la ha vuelto a liar bien parda aquí. Estos perturbados de Denver atruenan como si un chorro de lava fuera directo a tu jeta, estas canciones crujientes son como beberte ardiendo un cóctel de boñiga en descomposición con orina, y todo ello acaeciendo en una cueva en la que ninguna luz ha penetrado durante milenios.

A esta producción sólo le falta echar a trotar, pasarte por encima con el poderío de un mamut y morderte la entrepierna. De Tribunal de La Haya como mínimo. Esto sí es satisfacción instantánea, y no lo del McDonald’s.

PAU NAVARRA