Inicio Críticas de Discos ASPHYX – ‘Necroceros’

ASPHYX – ‘Necroceros’

No está entre sus discos más laureados.

Bajo la premisa de que es absolutamente imposible que Asphyx entreguen un álbum deficiente, cuando el combo neerlandés publica un nuevo trabajo la única incógnita radica en conocer la magnitud de la grandeza, y de la devastación, que ese disco va a ser capaz de acaparar.

Cinco años después de Incoming Death, mucho hype observo en torno a Necroceros… Un estado de agitación que debería rebajar algo el triunfalismo, pues de hecho, el álbum que nos ocupa está bastante lejos de su predecesor.

Una prueba del algodón en lo que a Asphyx se refiere son los temas con los que concluyen sus álbumes, pues casi siempre se guardan pantagruélicos tótems death doom para cerrar sus obras. Esta vez basta con comparar ‘Necroceros’ con ‘Death: The Only Immortal’ para darse cuenta de cuál huiría con la cola entre las piernas ante un hipotético combate.

Y sin que ello signifique que este tema homónimo sea un chusco, claro, porque de hecho es el que acaba alzando el vuelo para que este disco se lleve, al menos, un notable raspado.

Vale, ‘The Sole Cure Is Death’ es todo un aviso, un ‘hey, aquí estamos, los puñeteros Asphyx’, pero aunque molona y algo Bolt Thrower, ‘Molten Black Earth’ no apasiona, y si a ‘Mount Skull’ le restas su arranque psicótico y cañero, languidece. ‘Knights Templar Stand’ directamente podría ser eliminada del álbum y nadie la echaría de menos. ‘Yield Or Die’, el penúltimo corte, es curioso, pero no acabo de ubicarlo en esta banda.

Más solvente me parece lo que ‘Three Years Of Famine’ ofrece, con la leyenda de los Países Bajos tirándose de bruces al death doom de calado épico y firmando, ahora sí, una señora canción. Que la siga una gamberrada como ‘Botox Implosion’ asegura, al menos para servidor, que Necroceros va a más y que, aunque no esté entre sus discos más laureados, tampoco deberíamos condenarlo a la basura de la historia.

Martin van Drunen está en forma, despacha sus ladridos ahogados con ganas y rabia, y odas decadentes como ‘In Blazing Oceans’ o la mamporrera ‘The Nameless Elite’ son otros buenos argumentos para no ser excesivamente crueles con su décimo largo.

“The human race is doomed and only death is real”, afirma nada más empezar su nota de prensa. Amén a eso, aunque esperaba mucho más de este álbum, sobre todo teniendo en cuenta que ha sido creado entre las toneladas de putrefacción que nos sigue dejando esta pandemia.

PAU NAVARRA