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ARCHITECTS – ‘For Those That Wish To Exist’

No hay duda que aspiran a que la etiqueta metalcore se les quede pequeña.

Cualquiera que haya pasado por la pérdida de un ser querido, sabrá que llega un momento en el que tienes que dejar de aferrarte al recuerdo y empezar a andar, ni que sea por pura supervivencia. No es un proceso fácil, y requiere su tiempo, pero es imprescindible. La muerte en 2016 del guitarrista y compositor Tom Searle provocó, lógicamente, una herida profunda en el seno de Architects, más teniendo en cuenta que su hermano gemelo es el batería de la banda.

Su muerte marcó la gira del álbum All Our Gods Have Abandoned Us (2016)y el duelo prosiguió en su anterior Holy Hell (2018), en el que Dan Searle pasó a tomar un papel principal en la escritura de unas letras que hablaban del dolor causado por la traumática experiencia. Pero pasados tres años, en los que el grupo ha afianzado su posición dominante dentro del metal británico, tocaba pasar definitivamente página. Y For Those That Wish To Exist, su noveno álbum ya, muestra una voluntad de querer iniciar una nueva etapa. Otras más.

Si en sus primeros discos, el quinteto de Brighton subrayaba sobre todo su técnica, y a partir de The Here And Now (2011) empezaron a dar más importancia a las melodías y a las atmósferas, en For Those That Wish To Exist parecen haberse quitado los prejuicios a la hora de hacer temas que aspiran llegar a un público mucho más amplio. Sin llegar a los extremos de Bring Me The Horizon en amo, Architects nos ofrecen su cara más pop en cortes como la electrónica ‘Flight Without Weathers’, la bailable ‘Little Wonder’, en la que aparece Mike Kerr de Royal Blood, o ‘Meteors’, con una línea de sintetizador como gancho.

No hay duda que Architects aspiran a que la etiqueta metalcore se les quede pequeña, como también prueban las orquestaciones de ‘Dead Butterflies’, ‘Demi God’, o la balada ‘Dying Is Absolutely Safe’, que añaden grandiosidad y dramatismo a unas letras que giran entorno a la destrucción del planeta, a la vez que realzan la versátil voz de Sam Carter.

Todo ello no significa que hayan renunciado a seguir sonando contundentes. Por ejemplo, el single ‘Animals’, pese a ser de lo más pegadizo que han creado nunca, tiene un riff a lo Rammstein bestial y un breakdown que los sigue ligando a su pasado, al igual que el de ‘Impermanence’, con Wiston McCall de Parkway Drive. Y dudo que la enrevesada ‘Goliath’, por mucho que cuente con un cameo de Simon Neil de Biffy Clyro, llegue a sonar en la radio.

Gracias a esa equidistancia entre lo que fueron y lo que quieren ser, y pese que para mí gusto For Those That Wish To Exist es un tanto excesivo en cuanto a duración y producción, sospecho que la banda conseguirá su objetivo de llegar a más gente sin que sus antiguos fans renieguen de ellos.

DAVID GARCELL