En esta segunda parte de su diario de gira por Estados Unidos, de la mano de Vans y en exclusiva para RockZone, Angelus Apatrida nos cuentan sus paradas en Nebraska, Colorado, Oregon y Washington. Otra dosis de kilómetros, IPAs y mucho headbanging.

13 de septiembre de 2022, Omaha, NE.
¡Ya estamos en Nebraska! Hemos llegado más tarde hoy, son muchos kilómetros, unas distancias brutales, varias paradas (la vieja Chevy no tiene los asientos más cómodos del mundo y algunas carreteras hacen que en la parte de atrás vayas como en una atracción de feria antigua) ¡pero al fin llegamos a Omaha!

Madness Live!

No hemos hablado mucho de las gasolineras, y como comentábamos en el anterior capítulo, se merecen puntos a parte. Son enormes, algunas parecen centros comerciales, tienen todo lo que te puedas imaginar: todo tipo de bebidas, calientes y frías, cientos y cientos de diferentes snacks de mil historias, todos los sabores y mezclas que te puedas imaginar; pizzas, burgers, perritos, tacos, burritos, pollo frito, platos cocinados, infinidad de dulces, ropa, accesorios, regalos, duchas, lavandería, zonas recreativas… absolutamente de todo. Para nuestro gozo la mayoría están equipadas con Beer Rooms, salas frigoríficas enormes donde te puedes llevar cajas de birra de mil estilos completamente heladas para beberlas ya. Y en todas hay hielo a cascoporro. ¡Qué gustico los viajes así! Están completamente pensadas sobretodo para la gente que hace vida en la carretera, especialmente en esta parte del país donde las distancias son tan enormes.

Llegamos a la Reverb Lounge, una sala muy muy bien equipada (como prácticamente todas en las que estamos actuando) y… mucho aire acondicionado (es muy bestia la temperatura interna de la mayoría de locales). Esta peña tiene un problema con el consumo, especialmente los aires acondicionados en lugares públicos. En la mayoría de sitios tenemos que ir con sudadera, sin exagerar…

Estamos un poco a las afueras, pero justo en la avenida de al lado encontramos un restaurante de ramen y nos pegamos un buen homenaje con unos platos exquisitos. Probablemente el mejor ramen que hayamos comido nunca, gyozas y “alitas” búfalo hechas de coliflor. Qué bien sienta un plato así cuando la mayoría de opciones son burguers, tacos, pizza y demás dieta americana.

Para hoy se han unido dos tours, el nuestro y el de los geniales Escuela Grind (Nueva Inglaterra) y Test (Brasil) con los que compartiremos algunas fechas más en los siguientes días. Hidden Intent no han podido actuar ya que Phil se encontraba enfermo y aunque ha intentado estar bien tomando medicación, le puede el malestar así que deciden no actuar. Además, en tiempos de COVID es mejor prevenir que curar, así que son ellos mismos los que deciden por precaución tomarse un día libre forzado.

Todo va rápido y medido, al pelo, los shows en horario y el bolo perfecto. ¡Qué suerte de tener a nuestro técnico Juanan con nosotros! Subimos al escenario siempre con la seguridad de que está al control y sonará como tiene que ser, perfecto, contundente y en su sitio. Cada noche la peña se va a casa con un nuevo peinado y una sonrisa de oreja a oreja. ¡No es casualidad que le feliciten más a él por el show que a nosotros!

¡Buenísimo ambiente para un martes por la noche!, muchos que han venido más por el metal extremo de las otras bandas se han quedado a vernos y han flipado descubriendo thrash metal made in Spain. ¡El merchan echa humo! Tras nuestro último tema la sala comienza a apagar y recoger todo por lo que no tenemos mucha opción de cervecear después del concierto. Algo de agradecer, estamos un poco cansados y son muchos kilómetros los que nos toca mañana, ocho horas hasta Fort Collins (Colorado). Así que, a descansar, ¡a recargar pilas y a por otro día! ¡Saludos desde alguna gasolinera y con un café asqueroso XXL!

14 de septiembre de 2022, Fort Collins, CO.
¡Tras un millón de horas, pocas dormidas y muchísimas de carretera llegamos al estado de Colorado! Alcanzamos así el segundo tercio de esta gira que nos esta volando la cabeza cada día un poco más con todo lo que está aconteciendo, y la cantidad de sitios guapos que estamos visitando.

Hoy nos dejamos caer en The Coast, esta sala de Fort Collins (ciudad dormitorio de la masiva Denver) en la que nos han dado un trato brutal, nada más descargar y empezar a hacer sonido se acercó a nosotros el dueño de la casa haciendo headbanging y con las manos arriba haciendo los cuernos; un tipo súper agradable y entrañable, que nos invitó a unas cuantas riquísimas pintas de una IPA local (la fábrica está literalmente al cruzar la calle). Es una locura la cantidad y la variedad de cerveza que tienen por estos lares (antes de que en España nos echáramos la primera Punk IPA, por decir una de las primeras que llegaron, en USA las cervezas artesanas y las microcerveceras ya estaban invadiendo todos los bares del país); no nos volvemos locos, bebemos con moderación y muchas veces tenemos que echar el freno, porque si la dejáramos llevar, nos subiríamos más de un día al escenario medio doblados… ¡o doblados enteros!

Hoy seguramente sea el día que más peña ha venido hasta la fecha, en la sala hay un ambiente brutal y la peña está animadísima, ¡y es un miércoles!; mucha escena en Colorado en parte gracias a una de las bandas más importantes de la New Wave de Thrash Metal: nuestros hermanos de Havok, con quienes nos echamos unas cuántas cervezas y unas buenas risas, como no podía ser de otra manera, recordando buenos y viejos tiempos y experiencias compartidas en el tiempo que estuvimos girando juntos; hablando del presente y del futuro y preparando hipotéticos planes que ojalá se conviertan en realidad.

El set fue algo más largo de lo habitual debido a la baja de Hidden Intent (nuestra Tour Manager, Andi, también se encuentra mal por lo que las sospechas de COVID aun con tests negativos son más evidentes y por seguridad para el resto del tour party, deciden quedarse en Omaha unos días hasta mejorar), por lo que esta noche solo la hemos compartido con nuestros compañeros brasileños Nervo Chaos. Sí que viene con nosotros Chris, cantante de los australianos y que justo pasó el COVID antes de volar a USA; que ayudará a Claire con las labores de Tour Manager hasta que los demás compañeros vuelvan.

Nos vinimos arriba y recuperamos algunos temas que llevábamos unas cuantas semanas sin tocar, ‘Childhood’s End’ o ‘Serpents On Parade’, por ejemplo; la verdad es que nos sorprendimos nosotros mismos porque salieron brutales, y es que ya se sabe que el que tuvo, retuvo…

La peña nos arropó de puta madre chillando y silbando desde el comienzo, entre tema y tema, un ambiente definitivamente mucho más cálido que en algunos sitios de la gira en los que la gente podía estar disfrutándolo, pero un poco más distante, al tratarse especialmente de días de diario y la gente teniendo que trabajar o ir a la universidad al día siguiente.

Y tras un bolo de los que marcan registros y como no podía ser de otra manera, por fin llegó el momento de cargar el trailer e irnos a buscar un garito para echar la última, esta vez acompañando la cerveza con una porción de pizza que más que una porción parecía una pizza familiar en formato trozo; ¡brutalísimas las cervezas y la cena post-bolo!

Arrancamos del bar a los más liantes y tomamos rumbo al hotel para descansar un poco más que de costumbre, ya que mañana tenemos un día libre en el que estaremos de viaje hacia Portland, en Oregón, otro viaje de 15-17 horas que haremos en dos jornadas. ¡Tremendas ganas de seguir con esta gira y este pedazo de aventura que estamos viviendo!

16 de septiembre de 2022, Portland, OR.
¡Ha sido un día bien completo el de hoy! Ayer estuvimos todo el día viajando desde bien temprano por la mañana hasta llegar al pueblo de Twin Falls, en Idaho. Mientras cenábamos, hablábamos de ir a ver una auténtica maravilla de la naturaleza, por lo que esta mañana decidimos levantarnos una hora antes (sobre las 7:30 de la mañana) y antes de coger de nuevo la carretera, nuestro conductor, Jay nos lleva a todos al parque natural de Twin Falls.

Nadie esperaba encontrarse con algo tan precioso como lo que hemos podido disfrutar, no creo que haya mejor manera de empezar el día que disfrutando de un paisaje como este. Shoshone Falls se encuentran en las afueras de Twin Falls, y son unas cascadas de película (aunque esa mañana estaban “apagadas”), como tantas otras cosas que estamos viendo, se encuentran en el cauce del río Snake, y como dato curioso, se dice que estas cascadas son mayores incluso que las del Niagara, un locurón y un espectáculo de la naturaleza. Ojalá la próxima visita podamos verlas en su máximo esplendor.

Para no dejar descanso al mini-Stendhal que nos posee, recorremos una gran parte del camino disfrutando del precioso río Columbia, un paisaje verdaderamente sorprendente del que no es lo mismo hablar que verlo con tus propios ojos. Hoy está siendo uno de los viajes con mejores vistas de toda la gira. Ya nos decían que los paisajes de Colorado, Wyoming, Idaho y Oregón son increíblemente espectaculares. Nos sentimos como en cualquier Western pues estamos haciendo prácticamente la misma ruta que hicieran siglos atrás caravanas de colonos avanzando hacia el Oeste.

Llegamos a Portland algo justos de tiempo debido al tráfico masivo para entrar en la ciudad y nos dirigimos directamente hacia The High Water Mark en la Av. Martin Luther King, Jr., un sitio no muy grande, pero con mucho rollo old school. Para este día teníamos una sensación agridulce ya que actuaban en otra sala no muy lejos de allí nuestros grandes amigos de Warbringer, acompañados de los geniales Heathen. Lo más extraño de todo es que era el mismo promotor quien había programado los dos conciertos a la vez, y a pesar que ambas bandas (nosotros y Warbringer) llevábamos días intentando convencerle para que juntara los dos conciertos, solo recibíamos negativas por su parte, nadie entendía nada…

Llegamos, descargamos, montamos, probamos y listos para liarla un día más. Pero para nuestra sorpresa, al final de la prueba de sonido nos avisan de que finalmente sí que van a mezclar los dos shows; un puto jaleo como después nos cuentan Carlos y Adam de Warbringer, ya que ellos con todo montado y justo antes de empezar a probar, les dicen lo mismo, tienen que recoger todo, venir pitando a nuestra sala (mientras en 20 minutos de trayecto resolvemos por whatsapp todo el tema de backline, horarios, orden de actuación y demás, puesto que este promotor no se le veía muy espabilado…). El resultado no podía ser otro que una noche antológica, de esas de partir cuellos y que la gente que acudió al concierto disfrutara a lo grande con las cuatro bandas que al final nos juntamos para esta noche. La gente flipaba, nosotros flipábamos, una de esas noches que dices “esto entra en los libros de historia del thrash moderno”.

Al igual que pasara con Havok, tuvimos mucho tiempo para cervecear con Warbringer, grandes amigos que hacía mucho que no veíamos, y también por fin conocer en persona a los geniales Heathen. Ellos conocían de sobra Angelus Apatrida (tanto por ser una de las bandas de la New Wave como por compartir productor, el mítico Chris Zeuss), pero todavía no habían visto nada de nuestro directo ya que nunca habíamos coincidido, (durante el concierto, podíamos ver que estaban más tiempo asomándose a pie de escenario levantando los puños y cabeceando que fuera de él), más tarde su batería hablando con Víctor le dijo que le había flipado la banda de una manera brutal, y le preguntó si podía usar su caja Mapex porque le sonaba brutal, a lo cual no tuvo problema en acceder. Al igual que hicimos con todo el resto del backline.

Nos lo pasamos brutal, poder vivir una noche así con grandes viejos y nuevos amigos fue espectacular; un tirón de orejas al promotor, porque al final se convirtió en otra noche antológica con una sala llena. Después de unas smashed burgers increíbles y acabar con las existencias de birra en el lugar, nos despedimos y nos vamos ya que mañana tocamos en Bellingham, una pequeña ciudad del norte del estado de Washington, a 40 km de la frontera con Canadá, ¡así que a descansar y a poner recta la espalda que mañana tenemos un buen paseo!

16 de septiembre de 2022, Bellingham, WA.
¡Buenos y fresquísimos días! Ya estamos en Bellingham, una pequeña e idílica ciudad del norte del país, a escasos 45 minutos de Vancouver, Canadá. Antes de llegar hemos hecho el check-in en el hotel, que se encuentra en Seattle, donde actuamos mañana y que está a una hora y media, así que tras hacerlo nos pegamos un poderoso desayuno americano en Denny’s, cadena de diners 24H. En el slogan pone: “para empezar bien el día” y vaya… ¡nos hubiéramos acostado nada más terminarlo, qué barbaridad! Unas tortillas gigantes rellenas de todo lo que te puedas imaginar, sandwiches estilo Philly… ¡todo acompañado de pancakes y café, de locos!

Acudimos a la sala, prueba de sonido y cerveza local de rigor. Todo en orden. Para hacer tiempo hasta el concierto acudimos a una cervecería artesana cercana que nos han recomendado, a tomar más cerves locales y echarnos unas risas con Chris y Jay. Fácilmente nos hemos podido dar cuenta que efectivamente estamos prácticamente en Canadá. Todo es muy diferente a esta mañana en Seattle. Todo es más “canadiense”, más europeo, rollo escandinavo, diríamos.

El concierto de hoy ha sido brutal. No teníamos ni idea qué esperar de este pequeño sitio y al final ha resultado ser uno de los bolos con más entrada. Un muy buen sonido y mucha gente, aunque el merchan algo más tímido ya que no disponemos de datafono y aquí la peña prácticamente no lleva cash, solo tarjetas (en todos los sitios indican con carteles que son establecimientos cashless). En el bar de al lado (un bar de arcades y decenas de pinballs de puta madre) tienen un ATM y ahí se ha salvado la papela.

La gente super amable y de buen rollo, como en todos lados la verdad, conocemos a unos chicos de Costa Rica y también otros locales que nos ofrecen unas bebidas potentes (dobles de tequila, vodka con soda y refrescos varios… y como no más cerveza artesana) Buena peña, da gusto encontrarse con gente así que te hace sentir como en casa. Muchos nos comentan que han flipado con el show y que mañana vienen también a vernos a Seattle.

La gente del Shakedown (qué hospitalidad, ¡gracias!) nos ha guardado la cena y tras calentarla nos pegamos un pequeño homenaje para después recoger todo y salir camino al hotel en Seattle, ¡listos para lo que se prevé un día increíble!

17 de septiembre de 2022, Seattle, WA.
¡Buenos días desde Seattle! Hoy nos hemos levantado pronto para poder hacer turismo todo lo que podamos y más, tenemos hasta las 17:00 para poder hacer lo que queramos así que no perdemos ni un minuto: desayunamos, llamamos un taxi y nos plantamos en menos de 20 minutos en el centro de la ciudad.

¡¡Qué pasada estar aquí, que nervios!! ¿Qué conseguiremos ver antes? ¿Nos dará tiempo a ver lo máximo posible? La primera parada la tenemos clara: el Space Needle. Y de ahí ya vamos viendo.

Ya en el coche las vistas son brutales, paisaje de película. Rascacielos, edificios y calles que has visto una y otra vez en series y pelis… ¡además hace un día acojonante, un sol brutal y ni una nube, algo completamente extraño para Seattle en esta época del año!

Llegamos a ese pedazo de torre… ¡qué animalada! Recomendamos subir si algún día venís por aquí. Es un poco cara la entrada (y las cervezas), pero de verdad, merece la pena vivir un momento tan épico como el de disfrutar una Hazy IPA en lo más alto de Seattle viendo todo ese espectáculo visual. Ya de primeras el ascensor te sube en tan solo 14 segundos. Conforme llegas arriba y ves el paisaje es una sensación increíble: mareo, te tiemblan las piernas, notas como se mueve ligeramente de un lado a otro… en seguida te acostumbras y te das cuenta que el vértigo no es para tanto, así que pasamos un buen rato allí arriba. ¡Qué pasada de sitio!

El siguiente punto es el museo MoPop, donde en las afueras está la estatua de Chris Cornell, la fuente enorme tras el museo (no pudimos entrar por falta de tiempo, pero desde luego visita obligada para todos los amantes del rock). Vamos a la zona del puerto y su bonita noria, para después pegarnos un buen pateo por el downtown hasta la zona de Broadway y visitar la estatua de Jimi Hendrix que, casualidades del destino, este mismo día, se cumplen 52 años de su fallecimiento. ¡Qué grande era y cuánto hizo en tan poco tiempo!

Pillamos algo de comida india para llevar y otro pateo hacia la sala. Es el mítico Funhouse / El Corazón, icono de los 90 donde dieron sus primeras actuaciones bandas como Nirvana, Alice in Chains, Pearl Jam, Mudhoney o Soundgarden. La sensación que se respira tras conocer la historia del local (antiguamente ubicado en la zona del Space Needle) quita el aliento. ¡¡Estamos donde comenzó la explosión grunge en los 90!! ¡Qué puta pasada!

Buen bolo, un poco apretados ya que el escenario del Funhouse es muy pequeño (en el otro escenario estaban actuando Escuela Grind, Test y algunas bandas de metal extremo más, sin solaparse para que la gente pudiera escoger qué show ver), pero lo tiramos hacia delante, ¡y de qué manera! Muy buen ambiente, ¡la gente lo pasó en grande y nosotros también!

Recibimos también la visita de un viejo amigo de Albacete, José Luis Gabaldón, un virtuoso de la guitarra, quien fuera el que le vendió la primera Jackson RR a Guillermo a finales de los 90 (y también le diera los primeros tips a las 6 cuerdas), vive allí desde hace 17 años y trabaja como profesor de universidad (se cambió el nombre ya como ciudadano Estadounidense a Joe Hellmore)

A la mañana siguiente visitamos el memorial de Hendrix a las afueras y ya se culmina una visita perfecta. Que encanto de sitio, de lo mejor que hemos visto. Seattle ha entrado directamente en el top5 de ciudades a visitar con mucho tiempo libre. Afortunados por estar viviendo todo esto.

¡Carretera y rumbo a San Francisco, no se si podremos dormir de pensar que vamos a la Bay Area!

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