El pasado 5 de septiembre, Angelus Apatrida arrancaban en Nashville su ‘Indoctrinate North America Tour: Part 1’, una extensa e intensa gira en la que actuarán en 21 ciudades de Estados Unidos. De la mano de Vans, os traemos el diario de gira que la banda manchega ha escrito en exclusiva para RockZone para conocer de primera mano esta apasionante experiencia.

5, 6 y 07 de septiembre de 2022, Nashville, TN.
Aterrizamos en Philadelphia, el día 5 a mediodía tras 8 horas de vuelo desde Madrid, Nada más bajar del avión ya pudimos notar que efectivamente entrábamos en el país que vemos en las pelis, para nosotros, unos chicos de Albacete que jamás habíamos viajado ni como turistas a los EEUU, comenzaba el sueño en el que nos habíamos metido.

Teníamos por delante 4 horas hasta nuestro vuelo de conexión a Nashville por lo que, tras pasar el control de pasaportes y aduanas, recibidos contrariamente a lo que pensábamos con grandísima amabilidad, educación y sonrisas, decidimos pasar esas horas haciendo algo que se nos da fenomenal: beber cerveza. ¡Artesana, IPA, en todo el aeropuerto!

Tras otro vuelo corto por fin llegábamos a la tierra del country, del Jack Daniel’s y de Johnny Cash. Nuestra Tour Manager Andi Clark nos recibe en la puerta de salida del aeropuerto junto a Jay Davenport, un tipo joven de unos veintymuchos, alto y fuerte, ex marine, y quien será nuestro conductor de una flamante furgo Chevy durante toda la gira. Tras pasar unas pocas horas con ellos cenando (tarde) unas típicas hamburguesas americanas y bebiendo cerveza de calabaza (se acerca Halloween), comprendimos que ambas son dos personas increíblemente amigables y buena gente. Jay es puro amor, de esas personas que dan ganas de abrazarle todo el día.

Al fin nos fuimos al hotel a descansar, nos alojamos en el mítico Millennium Maxwell House, gran conocido por miles de músicos y bandas tanto locales como de paso por la ciudad. Allí (y en su piscina) pasaríamos nuestras tres primeras noches en Norteamérica.

A la mañana siguiente tras una obligada parada en un Dunkin Donuts para desayunar, decidimos ir andando hacia el Downtown de Nashville, un poco de turismo por su capitolio y muchos monumentos, hasta acabar en el famosísimo Broadway Blv; todo esto hizo que todavía pilláramos el primer show con más ganas si cabe. Es alucinante la cantidad de garitos que puedes encontrar tan solo en un par de manzanas, cientos, especialmente los llamados Honky Tonks, donde todos los días desde las 10-11 de la mañana hasta la madrugada hay música en directo nonstop. La de bandas que vimos tocando en estos sitios fue brutal, pudiendo verlos a través de las ventanas solo paseando por la calle o entrando a tomar alguna birra. Country, Blues, Rock, Americana… ¡¡una pasada!! Incluso en muchos de estos garitos nos invitaron varias veces a tocar, parece que no pasábamos desapercibidos y todas las bandas se mostraron súper amables, animándonos a subirnos al escenario si nos apetecía. Al día siguiente algunos de esos músicos y camareros de los bares en los que estuvimos vendrían a vernos a nosotros actuar.

Comimos y cerveceamos durante todo el día hasta bien entrada la noche por la zona y casi sin darnos cuenta, desde la azotea del famoso Tootsie’s, estábamos recibiendo al resto de compañeros que girarán con nosotros durante las próximas semanas. Decidimos terminar la velada cenando de lujo en el mítico Lucky Bastard Saloon para después irnos a recargar fuerzas para el día siguiente.

¡Primer día de gira y primer bolo, vaya ganas! Tenemos la suerte de tener un equipo de la hostia y se nota, subirte al escenario y solo preocuparte por hacer lo que has venido hacer, sin tener que pensar en nada más. La sala, llamada The End, está en una zona de fiesta alejada del centro de Nashville, y aunque en la Ciudad de la Música coincides con cientos de conciertos a la vez, no tardaron en aparecer varias decenas de metalheads que nos acompañarían en este primer show. Abrieron la noche los locales Karma Vulture, una potente banda de stoner rock con los que pudimos oler los primeros humos a canuto de yerba. Tras ellos Hidden Intent y NervoChaos dejarían a la peña casi KO para que pudiéramos rematar la noche. ¡Un grandísimo comienzo para una gira que promete ser épica! Se hace medianoche y tras recoger todo, nos vamos de nuevo al hotel ya que mañana tenemos uno de los viajes más largos del tour.

8 de septiembre de 2022, Des Moines, IA.
Son las 4 de la mañana y ya estamos montados en la furgo, apenas hemos dormido unas 2-3 horas. Nos enfrentamos a uno de los viajes más largos de esta gira, ¡y es que las distancias en este país son putamente grandes! Tras 12 horas por fin llegamos a Des Moines, en el estado de Iowa. ¿Qué pensamiento nos invade nada más entrar en esta ciudad? ¡Obviamente, los míticos Slipknot!

Que fantasía pensar que, en algunos de estos bares, incluso en el que vamos a actuar, habrán tocado alguno de estos nueve señores en sus inicios (y seguro que alguna que otra copa se habrán echado). Nos confirman más tarde que obviamente, tanto ellos en sus inicios como el grupo de sus hijos Vended, han tocado cientos de veces por aquí y por allá. Nos lo explica David, un fan de Angelus que además recibe clases de guitarra de quien fuera el profesor de Mick Thomson.

Mientras escribimos esto, pensamos: “nos gustaría descubrir más bandas de aquí”. Seguro que tiene que haber una escena brutal. ¡Desde luego que sí!

Antes de ir a la sala, nuestros compañeros australianos de Hidden Intent nos recomiendan un conocido local para comer/merendar/cenar, lo que sea que toque a esa hora, Zombie Burger Lab (¡excelentes burgers, jalapeños y cerveza artesana!) Pedimos todo para llevar ya que vamos justos de tiempo y nos dirigimos a la sala, descargamos, probamos y nos relajamos un poco. Gas Lamp es su nombre, grande y con una cerveza local fantástica.

En nuestro segundo show acudió poca gente, pues aparte de que parece que en algunos estados todavía la peña tiene bastante miedo al Covid, además de la cantidad de giras en marcha que transcurren a la vez en este país, justo se iniciaba esa tarde el primer partido de la NFL y actuaba Ozzy en el descanso. Parece que ese evento es algo comparable a la final de la Superbowl y la gente que nos acompañó nos explicó que allí es algo que se vive con muchísimo fervor y es momento de organizar fiestas en casa para verlo con amigos y demás.

No obstante, el concierto estuvo brutal, nos vino bien para engrasarnos, y la poca gente que hubo lo dieron absolutamente todo. Vendimos la misma cantidad de merchan que en algunos bolos con varios cientos de personas, ¡fue increíble! Especial momento de un tío que entró con la camiseta de “Downfall Of The Nation” y nos contó que compró en nuestra tienda online (después descubriríamos la cantidad de peña que nos sigue y que ha comprado merchan online de Angelus Apatrida tanto en nuestra web como en las de Century Media o de tiendas donde lo distribuyen junto con nuestros albums de manera internacional). Muy amable él, nos invito a unas cuantas cervezas y charlamos a gusto. ¡Vuelta al hotel y listos para salir hacia Bloomington!

9 de septiembre de 2022, Bloomington, IL
Tras un largo viaje de vuelta a Illinois durante muchas horas cruzando Iowa y sus interminables campos de maíz, con las pertinentes paradas para sorprendernos con los “megacafés” que se sirven o los paquetes de tabaco de liar que en tamaño parecen bolsas de pienso, llegamos a esta pequeña ciudad donde nos acogen de una manera encantadora en la sala Nightshop. Nos agradecen enormemente que vayamos a tocar allí ya que no es muy común tener conciertos de Metal. Nada más llegar nos recibieron con un catering como ningún otro hemos tenido de momento, buen rollo increíble y una gran hospitalidad.

El garito está decorado con mucho gusto, tres pinballs brutales (uno de los maestros Rush) y unos 25 diferentes grifos de cervezas artesanas, montamos todo y al lío con la prueba de sonido. La sala suena brutal, con mucho volumen me atrevería a decir. ¡Promete la noche! Nos sorprende la cantidad de tiendas de fumar que existen en la zona y qué “cosas” venden (no compramos nada… de momento)

Davish comenta: “Tenemos un catering fantástico, y a título personal, solo bebo una cerveza… (muchos de mis amigos no me creerían, ¿eh?) Quizá la comida de este lugar me esté haciendo “presión” (modo irónico activado). La gira es larga, hay muchos días para beber.”

El concierto se da genial, algo más de público que el día anterior pero lo mejor y más notable es que toda la primera fila estaba ocupada por chicas y chicos de entre 16 y 20 años que literalmente salieron locos con cada canción. Es de agradecer esto porque la mayoría de salas (casi todas) no permiten la entrada a menores de 21, y se nota muchísimo cuando el show es ‘All Ages”’ viene más gente y más joven. Un gran recuerdo sin duda que nos llevamos de esta pequeña ciudad llena de estudiantes y gente súper amable.

Algo que no hemos mencionado aún es lo brutales que son las camas de los hoteles, da igual que estemos en un 4 estrellas o en el típico motel de Breaking Bad, las camas individuales son putamente enormes y llenas de almohadas, qué barbaridad, es apoyar la cabeza y caer redondo.

Esta gira nos va a llevar muchos kilómetros y alguna de esas noches se harán en la furgo, así que hay que aprovechar a tope estos placeres y descansar todo lo que se pueda. ¡Estamos muy emocionados porque mañana vamos al único festi de esta gira, el mítico Full Terror Assault!

10 de septiembre de 2022, FTA Open Air, Cave-In-Rock, IL
¡Buenos días otra vez desde Illinois! Estamos hoy en Cave-in-Rock, listos para tocar en el festival Full Terror Assault, o como ellos lo llaman: FTA Open Air. ¡Ayer los cabezas de cartel fueron Municipal Waste y hoy tenemos el honor de tocar justo antes de Suicidal Tendencies; Pig Destroyer, entre otras muchísimas bandas cojonudas más, llenan el cartel, ¡promete el día!

Nada más llegar, mientras descargamos y ayudamos a montar el backline para Hidden Intent, hemos presenciado un concurso de bailes “a lo Carlton Banks” y otro de disfraces. Qué risas nos hemos echado y que peña más loquísima. Es muy brutal, nunca habíamos estado en un festi parecido. Es todo muy DIY y como ellos denominan BYOB (bring your own booze), o sea, hay barra y puestos de comida, pero te invitan a que te lleves al festi lo que te de la gana para comer y beber. La peña está en el pit con sillas de playa, sombrilla, neveras petadas de birras y brebajes caseros (probamos un licor de mil cosas con miel, canela y vodka brutal). Sinceramente la sensación de buen rollo y hermandad que hay es acojonante.

Hemos dado una vuelta por la zona del merch, comprado algunas camis molonas y encontrándonos con nuestro amigo Angel, un metalero Mexicano que conocimos hace años en el Leyendas del Rock y que ha venido desde México para montar su puesto de camisetas aquí. Cervezas artesanas de medio litro por $2 y unas auténticas cheesburgers y burritos, todo increíblemente bueno. Mención especial a la cantidad de opciones vegetarianas y veganas que encuentras en cualquier sitio aquí, se echa muchísimo en falta esto en Europa cuando estás de gira, (tirón de orejas).

¿El concierto? Calentito, calentito. Ya no sólo por el calor/humedad que hacía (estamos literalmente en mitad del bosque, al lado del gigante río Illinois), sino porque se subieron varios artistas a bailar con fuego durante nuestra actuación. Mención especial para Tommy el traga fuegos. ¡Durante el break de ‘Sharpen The Guillotine’ expulsó una llamarada brutal, a tiempo, quedó de la hostia! ¡Como subía la temperatura!

Muchísima gente abajo disfrutando del bolo, sin parar de hacer mosh y circle pits (especial mención a dos jaulas que había a cada lado del pit donde la peña se metía dentro a moverlas y hacer headbang, ¡momentos épicos!); también mucha gente viéndonos desde el escenario, músicos y periodistas de la escena que después nos felicitarían por el show, la mayoría no nos conocían de nada y se quedaron flipando.

El mismísimo Billy Milano (Methods of Destruction, S.O.D.) se acerca a Guille nada más terminar y le dice: “Dude, you guys are fucking tight, why I didn’t hear about you guys before?”. Otro chico de alguna banda del área de San Francisco que también actuaban allí (no recordamos el nombre) “You guys made us think about going back to the garage and rehearse more”. Dice que intentará traer a todos sus colegas al bolo que haremos en la Bay Area el día 20. Nosotros, flipando con eso y encantadísimos con el concierto y con la gente, y además poder ver después a Suicidal Tendencies en directo… ¡para qué más!


Los de siempre, Mike y Dean, a tope; Tye Trujillo (hijo de Rob) al bajo muy sobrado de técnica y el batera una mala bestia. Un gustazo también poder ver a Ben de The Dillinger Escape Plan siendo junto a Mike quien lleva las riendas del mosh on stage. Aprovechamos para charlar un rato con ellos, echarnos unas fotos, bebernos las últimas cervezas del catering mientras Claire (nuestra persona encargada del merchan) termina de recoger y contar (¡y nos confirma que hemos batido record de ventas!) y despedirnos para irnos, ya que esta noche dormiremos de camino a Minnesota, solo un par de horas en un motel de carretera y el resto en la furgoneta. ¡Viaje duro, pero con una inmensa sonrisa de oreja a oreja!

11 de septiembre, Saint Paul/Minneapolis, MN
¡Buenos (y muy frescos) días desde Minnesota! Estamos muy en el norte del país y eso se nota mucho en el clima, nada que ver con ayer. Un viaje muy largo, amenizado por las paradas en gasolineras (que más bien son centros comerciales), cafés malos y aguados tamaño XXL y burritos picantes varios. Definitivamente tenemos que hacer un capítulo hablando únicamente de las gasolineras (aquí llamadas Truck Stops) porque son brutales.

Tras el festival de ayer nos sentimos algo cansados (y con un pelín de resaca). No hemos podido dormir mucho, pero no es impedimento ninguno para seguir en ruta y sacar fuerzas de donde sea, muy felices y agradecidos por estar aquí y vivir cada segundo de lo que estamos viviendo.

Todo va en orden. Viajamos en la misma Chevy de 15 plazas con nuestros compañeros australianos Hidden Intent (que ya conocimos en 2016 cuando giramos en Australia), Claire, Andi y obviamente Jay (nuestro conductor one-man-army, American Hero particular). La verdad es que es un equipo muy agradable, buena peña, da gusto pasar días con ellos y estamos muy agradecidos de que sean gente tan de puta madre.

Hoy la sala está genial, como prácticamente todas. Equipazo en el escenario, mucho espacio y un personal muy majete y amigable que pone las cosas súper fáciles. El Turf Club es mitiquísimo; lleva en marcha desde el año 1940 y es una de las salas más emblemáticas de las ciudades gemelas St. Paul y Minneapolis. Está ubicada en una zona más residencial, pero al lado del Downtown. Un día calmado, cena rica y tranquila y relax en el camerino.

Subimos a tocar y la gente, a pesar de que también estaban muy tranquilos, nos trasmite muy buen feedback. Es un poco incierto cuando ves así al público, serios y atentos… pero ya aprendimos esto la primera vez que actuamos en Alemania. Toda duda se disipa cuando, tras tocar los dos primeros temas, empiezan a aplaudir y silbar a todo volumen. Hay mucha gente que se nota que conocen nuestro repertorio. ¡Son todo cantar y air guitar a tope! Ya no hay lugar para seguir siendo serio, aunque sí atentos, y mucho. Otro día memorable en el merch.

Buen bolo, se va notando que vamos engrasados y listos para hacer un buen tour. Es una de las mejores sensaciones cuando estas en gira, calentar con los primeros shows e ir notando esa “maquinaria” funcionando a piñón. Grandísima noche hoy, deseando ir a Chicago, ¡buen presentimiento con nuestra siguiente parada!

12 de septiembre de 2022, Chicago, IL
Estamos llegando a Chicago por la interestatal 94, bordeando todo el Lago Michigan, y ya podemos divisar al fondo el increíble skyline de la ciudad del viento. Hay mucho tráfico a la entrada, pero se hace ameno con las vistas y en seguida cogemos el desvío para entrar de lleno dirección al mítico Empty Bottle. Hablando de tráfico, siendo Chicago la tercera ciudad más grande de Estados Unidos (solo por detrás de New York y Los Angeles) afirmamos rotundamente que cualquier día pasando por Madrid, por ejemplo, es infinitamente más caótico y desesperante, en cuanto al tráfico se refiere.

¡Qué ciudad más increíble! Aparte del montón de rascacielos gigantes en el horizonte, ya nos viene a la mente muchas series y películas americanas. Barrios y casas estilo “Cosas de casa”. Llegando a la sala por sus cuadriculadas calles, parecía que en cualquier momento iban a aparecer Carl Winslow y Steve Urkel por alguna esquina.

Llegamos al Empty Bottle, una sala muy old school con mil detalles vintage por todos lados. Descargamos, soundcheck y como siempre probamos unas cervezas artesanas. Esta vez le dimos duro a la Hazy IPA de Lagunitas y a las de Goose Island (nos bebimos medio barril fácilmente…)

Aparte, su local conecta con la pizzería Pizza Friendly Pizza con la cual tienen un acuerdo e invitan a cenar a los músicos; cenamos unas pizzas estilo Chicago (masa enorme y esponjosa) y varias ensaladas (por fin) que nos dejaron a cuadros. ¡Increíbles! Como siempre con toda la gente de las salas y bares con la que estamos topando, un increíble trato y una hospitalidad bestial.

Nos visita un viejo amigo, Blake Anderson, quien fuera batería de la mejor versión de Vektor, y también de Warbringer durante un breve tiempo, un músico con muchísimo talento que dejó Philadelphia hace unos 5 años para mudarse a Chi-Town. Nos presentó a su amigo Markus y estuvimos hablando de todo lo que nos ha pasado en estos 7 años que llevábamos sin vernos, cerveceando y catando una yerba espectacular de Illinois.

Tras las actuaciones de nuestros compañeros Hidden Intent y NervoChaos, subimos al escenario con un ya gran número de público, bastante animado, y todo va sobre ruedas. Estamos sueltos y tocando mejor que nunca. ¡Cada día que pasa es mejor la sensación! Muchos amigos latinoamericanos que viven en Chicago han venido al show, momento para intercambiar fotos, impresiones y firmar discos y fotos en el merchan que, una vez, está siendo un éxito.

Después del concierto vuelta a cargar y decidimos ir al Downtown. No solemos tener todo el tiempo que quisiésemos para hacer algo de turismo, pero merece la pena perder un poco de horas de sueño y ver semejante disparate de espectáculo visual. ¡Es alucinante, de pura película! Quisimos visitar el famoso “Bean” del centro, pero estaba cerrado al público por alguna razón que desconocemos, por lo que nos dimos una vuelta flipando por las calles donde se ha rodado un montón de películas con las que hemos crecido, mirando los altísimos rascacielos que además por la noche cobran esa magia con las luces y el sorprendente silencio y la tranquilidad que hay en el centro de una ciudad como Chicago.

Tras unas fotos y vídeos de rigor montamos en la furgo, pues el hotel está lejos y al día siguiente tenemos mucha carretera. Sin duda ha merecido mucho la pena, directamente esta ciudad se ha convertido en algo muy especial y que tendremos que visitar pronto en el futuro con mucho más tiempo, como el resto del país.

¡Gran día, está siendo un tour fantástico! Próxima parada: Omaha, en Nebraska.

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