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ANAAL NATHRAKH – ‘Endarkenment’

Sus 21 años de carrera han consistido en sublimar la exageración.

Los 21 años de carrera de Anaal Nathrakh han consistido en sublimar la exageración. Cuando Dave Hunt berrea, lo hace hasta ver las estrellas, y cuando se tira de la moto con coros melódicos, éstos lo son a rabiar. Su chicharra debe ser tan a saco que hasta risa puede provocar, y en caso de soltar algo de electrónica, qué es eso de la sutileza… ¡A piñón fijo, hombre! Algo digno de las discotecas Scorpia o Pont Aeri. Todo a muerte, y siempre.

Como era de esperar, esa apuesta puede granjearte tantos fans como detractores. Es lo que tiene ir al límite… que despiertas opiniones de lo más polarizadas. A mí la verdad es que el dúo inglés me tiene en el bolsillo desde hace un montón, pues me lo he pasado pipa con la mayoría de sus lanzamientos. Endarkenment no es una excepción, aunque les he escuchado obras algo más inspiradas y alocadas.

Para empezar, en su decimoprimer álbum no hay ni un solo destello de makina a saco. Qué queréis que os diga, mis homenajes me he pegado, y esa triunfal mezcla de metal extremo con chumba chumba era de los instantes que más les disfrutaba. Llamémosle su ‘momento Mitsubishi’, va.

Anaal Nathrakh no nos han brindado esta vez jolgorios de ese tamaño, pero en cambio no han bajado ni un peldaño su agresividad, cuidando al mismo tiempo de unas voces limpias que ya desde el tema homónimo que abre el plástico intentan reclamar mucho del protagonismo.

Igualmente, no quiero ni imaginar cómo debió quedar la garganta de Hunt tras grabar ‘Thus, Always, To Tyrants’, y es que el cantante consigue que llegues a sufrir por la salud de sus amígdalas en otras lindezas como ‘Beyond Words’, ‘Create Art, Though The World May Perish’ o ‘Punish Them’. Qué horror, por favor…

Magnífica la estampa que logran trasladarte con ‘Libidinous (A Pig With Cocks In Its Eyes)’ (¡Joder sí!), y el melodic black desplegado en la citada ‘Beyond Words’ podría considerarse de alto copete, como también un corte tan suyo como ‘Singularity’. Y cuidadín con un cierre como ‘Requiem’.

Si es tu primera aproximación al convulso universo de Anaal Nathrakh es muy probable que alucines pepinillos, pero los ya versados en la banda creo que coincidirán con mi diagnóstico. Divertido como de costumbre, pero los de Birmingham pueden ir aún más lejos en todos los aspectos menos el vocal. En todo caso, viva la fiesta.

PAU NAVARRA