Inicio Críticas de Discos ALKALINE TRIO – ‘Is This Thing Cursed?’

ALKALINE TRIO – ‘Is This Thing Cursed?’

Está visto que a Alkaline Trio no se les han agotado las pilas.

Cuando en 2015, Matt Skiba aceptó el puesto como sustituto de Tom DeLonge en Blink-182, muchos temimos que eso pudiera significar el fin de Alkaline Trio. Al fin y al cabo, tanto él como sus compañeros, Dan Andriano y Derek Grant, parecían más interesados en sus proyectos paralelos que en la propia banda, y su último disco My Shame Is True, publicado en 2013, había pasado bastante desapercibido. Pero, por suerte, y aunque la permanencia de Skiba en Blink no está en peligro -al menos hasta que DeLonge siga más interesado en los aliens que en la música- parece inteligente que haya querido rescatar la banda que formó hace más de veinte años en Chicago en este momento. Por un lado, han estado el suficiente tiempo ausentes como para que sus viejos fans les aprecien de nuevo simplemente porque están de vuelta, y por otro, quién sabe, si habrá fans curiosos de Blink que se acerquen a ellos por primera vez y puedan renovar así su plantilla de seguidores.

Claro, nada de esto serviría si su nuevo trabajo fuera una castaña, pero afortunadamente el trío vuelve a hacer gala de su química y personalidad en un noveno álbum que suena tan familiar como fresco. De hecho, han comentado que Is This Thing Cursed? es una especie de primo hermano de su segundo disco Maybe I’ll Catch Fire (2000) dado que lo compusieron de una manera similar, escribiendo directamente en el estudio de grabación, primando la espontaneidad, y dándole una estructura similar.

En una época en que tantos grupos, Blink incluidos, intentan cazar a los millennials a base de producciones llenas de efectos y trucos, se agradece poderse bañar en un oasis del punk rock de siempre. Cameron Webb (Mötorhead, Sum 41) ha sido el encargado de producir estas 13 canciones sustentadas en guitarra, bajo y batería y la combinación de las estupendas interpretaciones de Skiba y Andriano, quienes, como es tradición, se reparten la voz principal dependiendo del tema y colaboran en unas armonías que son uno de sus puntos más fuertes. Es Andriano el primero de abrir fuego con el tema que da título al disco. Desde que lo escuché por primera vez cuando lo lanzaron como adelanto hace unas semanas, se convirtió en uno de mis favoritos, gracias a ese piano inicial y una subida progresiva de intensidad en el que el bajista nos habla sobre ‘esa cosa maldita’ que le amenaza allá donde va.

En su caso se refiere a una depresión que le diagnosticaron hace tres años, pero cada uno puede identificarse con ese elemento, sea un jefe cabrón o una relación tóxica, que hace que nunca estés tranquilo. Una de las gracias de su faceta como letristas es que siempre han sabido utilizar imágenes tirando a góticas (sangre, vampiros, demonios…) para describir situaciones reales. Aunque, como siempre, la realidad es mucho más terrorífica que la ficción.

A la zaga en cuanto a calidad, van los siguientes temas, ‘Blackbird’, con un estribillo Skiba 100%, y la dinámica ‘Demon And Division’. Andriano toma el relevo en ‘Little Help’, un tema trepidante con algo de Rancid y una melodía folk. A lo largo del álbum, es el bajista quien ha asumido el rol de aportar los temas más rápidos como ‘Pale Blue Ribbon’ o la fantástica ‘Worn So Thin’, aunque también se desmarca con una canción de amor melancólico como ‘Stay’. Por su parte, Skiba vuelve a sacarse de la chistera melodías tan buenas como la de ‘I Can`t Believe’, inspirada en los escándalos de Trump, ‘Sweet Vampires’, ‘Heart Attacks’, la acústica ‘Krystalline’ o ‘Goodbye Fire Island’, un cuento apocalíptico sobre el desastroso Fyre Festival en el que iban a tocar Blink. Y por supuesto, no hay que olvidarse de la labor de Derek Grant, la tercera pieza fundamental del puzle, un batería infravalorado, siempre al servicio de las canciones, pero que también tiene la oportunidad de lucirse en ‘Throw Me To The Lions’. Is This Thing Cursed? quizá no tenga la magia de discos como Good Mourning o Crimson, pero después de dos décadas de publicar su debut, está visto que a Alkaline Trio no se les han agotado las pilas.

JORDI MEYA