Inicio Críticas de Discos ALESTORM – ‘Curse Of The Crystal Coconut’

ALESTORM – ‘Curse Of The Crystal Coconut’

Más irritante que los anuncios de Vinted, el Jersey Shore de la inframúsica.

Esto no va de clickbait ni de dárselas de machote. ¿Cómo voy a ir contra el power, si me dio un empleo? Esto va de justicia, de poner el grito en el cielo, de decir basta de una maldita vez. Es que, encima, apoyé a Alestorm en la extinta Rock Hard desde el mismo momento en que publicaron su debut, así que creo conocer suficiente la trayectoria de este grupo como para decirle a Christopher Bowes que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado. Que la broma, de tan flácida y mema, ahora mismo es una mueca grotesca y desagradable.

Como decía, por aquel entonces Turisas estaban golpeando fuerte (su influencia se sigue notando en ‘Wooden Leg Part 2 (The Woodening)’), y con ese trabajo de folk y power, Alestorm demostraron que también podían llegar lejos… ¡Pero quién podía imaginar en 2008 que lo conseguirían a base de aberraciones nauseabundas! Y cuidado, que no estoy en contra de los combos festivos, faltaría más… Pero hay que valorarlos en su justa medida. Para terminar un festi, a las tantas, pues oye, por qué no. Serrabulho, Gigatron y hasta un tributo si me apuras, pero de eso a pasar a disputarse slots con bandas normales hay un mundo.

¿Con qué ánimo se supone que debes hacer frente a ‘Tortuga’ o la alevosa ‘Pirate’s Scorn’? ¿Se puede crear algo más insípido que ‘Pirate Metal Drinking Crew’? Tan rebajada está su propuesta para resultar apta para todos los públicos que, más que divertir, se han convertido en una deprimente parodia de ellos mismos.

La batería de Peter Alcorn suena tan inofensiva y depurada que ni por asomo te despertaría de una siesta en su local de ensayo, y la banda en general, tan inocua e inocente que sólo puedes sacar una conclusión: esto es para críos, tengan 8 años reales o mentales.

Y es que Curse Of The Crystal Coconut ha sido deliberadamente diseñado para que pasen a capitanear los festivales de masas, salta a la vista, y si por el camino se pierde la decencia y el decoro, qué le vamos a hacer.

Al gulag con el productor Lasse Lammert, por grabar esta afrenta… y por colaboración con banda armada, qué coño. ¿Dónde están los misiles de Kim Jong-un cuando se les necesita? Es que hasta su acento han acabado limando… Y sobra decir que me horroriza entender perfectamente las chorradacas que sueltan ante el micro.

‘Zombies Ate My Pirate Ship’… ¿Pero cómo se atreven? Una cosa es el sentido del humor, y otra muy distinta es el ‘caca, culo, pedo, pis’ que le ríes al sobrino. Hubiera pagado por pincharle un tema como ‘Fannybaws’ a Lemmy y grabar su reacción en un vídeo.

Esto viene de lejos, pero si había alguna duda, se acabó el peligro y la provocación en el metal actual que pretenda asomar el hocico fuera del under. Como también se observa en la sociedad, para el mainstream ya sólo vale la sonrisa del alelado y lo políticamente correcto. Pink Floyd hoy en día venderían tres copias. Derecha e ‘izquierda’ se han dado la mano para acabar con todo. Tanto se censura, que Alestorm hasta sus neuronas han hecho picadillo.

Si juntamos algunos fragmentos de tema y le sumamos la pasable ‘Call Of The Waves’, sólo se alcanza la cota que veréis más abajo. Aritmética pura, como en ese cole al que deberían volver estos cinco palurdos. Hala, que os aguante la señu.

Si eres fan de estos pazguatos, no te atrevas a mirar por encima del hombro a los reguetoneros o a ningún mermado que malgaste su vida viendo Telecinco. Juegas en su misma liga, la del borreguismo anti-intelectual.

Intolerable que, de alguna forma retorcida y malvada, se vincule esto con el heavy metal. Más irritante que los anuncios de Vinted, el Jersey Shore de la inframúsica. ¿Vosotros piratas? Ni cinco minutos les durabais a Running Wild.

PAU NAVARRA